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jueves, 6 de febrero de 2014

Mi película de Facebook


Jajajajajaja, me ha encantado la ola de reacciones y respuestas que ha desatado "Mi película de Facebook". Muy curioso, me apetece compartir mis reflexiones sobre ello.

Primero, la música es importantísima, las primeras veces que la escuchas te emociona, para bien o para mal, cuando ya la has oído cien veces empieza a sangrarte los oídos un poco. Aún así, es clave, esa melodía está más que escogida y muy bien estudiada, las mismas imágenes en silencio no tienen nada que ver. Como ahora estoy muy centrado en la Academia de Felicidad todo lo relaciono con Felicidad, y como ya vimos, la música alimenta el alma y es una de las grandes herramientas para cambiarnos el estado de ánimo. Muy importante saber manejarla y no dejarnos manejar por ella, creo que es clave elegir de qué nos alimentamos.

Segundo, la selección de imágenes y publicaciones. No nos asustemos, no es que nos espíen, no. Es que Facebook sin duda sabe todo lo que hemos publicado en Facebook, obvio, aunque haya personas que aún no sé por qué no acaban de asumirlo. A partir de ahí es fácil mediante una fórmula matemática escoger algunas publicaciones de muestra y luego una selección de las más valoradas. Aquí me ha gustado ver las diferentes películas de mis contactos, y observar que publicaciones escoge Facebook, y gracias a eso saber también cuales han sido las últimas publicaciones más valoradas por la comunidad del protagonista de la película. Alguna vez me he maravillado sobre el sistema de valoración de Facebook, y el funcionamiento de los "Me gusta". Más allá de lo compartido en la entrada "¿Para qué sirven los me gusta?", me parece interesante que Facebook no tiene una opción de "No me gusta", no tiene votación negativa, sólo positiva. Matemática e informáticamente supongo que es algo más fácil de gestionar así el programa. Si le damos una vuelta filosófica al asunto, podemos querer creer que lo único importante es lo que sumamos, no lo que restamos, por eso a Facebook y Google Plus igual sólo les interesen los Me gusta y los +1. Seamos conscientes o no, esto también está modificando nuestra cultura, a sólo dejarnos sumar y aprobar... o no. Darle unas vueltas si queréis, son ralladas curiosas.


Sobre la selección de imágenes y publicaciones, obviamente se ha hecho sobre las publicadas no sobre aquello que no contamos, así que también nos dice mucho sobre el tipo de contenidos que comparte la persona protagonista de la película. Y sobre el tipo de respuestas que recibe de su comunidad. Entre las personas de mi entorno que han compartido su película, el contenido mayoritario descaradamente ha sido de carácter alegre y feliz, y las respuestas ante la felicidad y alegría de los demás es bastante intensa. ¿Podríamos decir que nos alegra que los demás sean felices? ¿Que la felicidad se contagia? ¿O que somos más falsos que todas las cosas y en las redes sociales adoptamos máscaras, fachadas y postureos ajenos a nuestra personalidad y vida real? Tantas respuestas posibles como opiniones, gustos y colores. Que también hay quienes no han compartido su película, por el motivo que sea.

Resumiendo y para que esto no quede cansino, porque al fin y al cabo no son más que mis reflexiones al respecto. Me resulta curioso ver cómo nos relacionamos, el tipo de contenido que compartimos, el tipo de respuesta que obtenemos de nuestra comunidad, y sí, quizá seamos un poco como niños y a todos nos gusta en mayor o menor medida que nos hagan un regalo y nos recuerden lo bien que nos lo hemos pasado y todas las personas que tenemos en nuestra vida. Eso y el quizás preocupante asunto de "Si no lo compartes no lo has vivido", parece que si no subes fotos es que no has vivido nada últimamente, ¿hasta que punto es más importante que quede registro de lo que hemos vivido que concentrarnos en vivirlo y saborearlo?

Que cada cual viva como más le guste, y si puede ser, que sume alegrías al mundo! A disfrutar la vida! :)

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Nacimos para ser reales, no perfectos



En estos últimos días he escuchado ya dos veces la frase “menos mal, ya creíamos que no eras humano”, frase asociada a alguna muestra mía de enfado, decepción, desilusión... Vamos a ver, yo me considero un felicísimo de la vida, un motivado, un flipao, un soñador, incluso a veces estúpido y gilipollas. Obviamente que soy humano, me duelen las cosas y me canso como todo el mundo, por cierto menuda paliza nos dimos ayer en las clases de aéreos de Carampa, muy cracks!, yo también siento dolor, sangro y me agoto como todos.

Que yo sea un perfeccionista (me lo estoy tratando) y me empeñe en ser perfecto, impecable y no expresar la parte que no me gusta de mi no implica que no me afecten las cosas. Me cabreo, me decepciono, me desilusiono, me desmotivo y me agoto como todos. Quizá la diferencia es cómo respondo a eso y cómo lo expreso, lo que no me gusta lo evito o intento solucionarlo. Como me cabrean determinadas cosas intento no hacerlas yo, como me jode que me decepcionen intento no decepcionar a nadie, como me jode desilusionarme y desmotivarme me creo mis herramientas para solucionar eso, por eso desarrollamos todas las herramientas que ofrecemos con QuiroTao, porque las he necesitado y las uso a diario!


Curiosa una reflexión que me compartieron anoche, la motivación no es un estado natural, por eso se agota, es un estado elevado que nos permite ser más de lo que somos normalmente. No sé, como flipao de la vida creo que sí se puede vivir en alto rendimiento, no sé no dar el 100% de mí, no sé funcionar a medio gas, por eso si algo no me motiva no quiero seguir haciéndolo, porque siento que estoy perdiendo el tiempo de hacer otra cosa que me permita estar al 100%. No os recomiendo esta actitud, aún estoy cuestionándome si es lo más acertado, y como siempre, quizá no todo valga para todos, nada es ideal para todo el mundo.

Yo aún no he encontrado la manera de ser un felicísmo de la vida a todas horas, ni un motivao, ni un crack siempre. Nos caemos, nos equivocamos, hacemos las cosas mal, y supongo que nos da rabia esas cosas, estoy a favor de encabronarnos por un rato y soltar toda esa rabia sin daños colaterales a ser posible. No estoy a favor de quedarme en eso, es como el cuento del plato, “Rompe un plato, ahora pídele perdón, ¿se arreglo? Pues eso, sólo pedir perdón no arregla las cosas”. Cabrearse y soltar rabia está bien para no acumularlo dentro, si somos super cracks y podemos transmutar esa rabia en algo mejor, felicidades, es una gran solución. Que las cosas no sucedan como nosotros esperamos puede enfadarnos, es humano tener expectativas, y que nos enfade no alcanzarlas, ¿porque todos aquí somos humanos verdad? ¿Hay algún ornitorrinco leyendo esto? Molaría, jajajaja.


Insisto en el valor de nuestras respuestas, tanto para los demás, como para nosotros mismos. Nuestras respuestas ante lo que nos pasa, por dentro y por fuera. Si tenemos mente y corazón creo que es para usar ambas cosas, lo de ir por la vida siguiendo sólo nuestros sentimientos... aún no lo veo claro. Creo que está muy bien que tengamos un poquito de filtro, que sepamos elegir qué hacer con nuestros sentimientos, quizá expresarlos tal cual llegan no es lo mejor, quizá matarlos tampoco es la solución. Podemos reconocernos, que nos equivocamos, que nos duelen las cosas, y después decidir qué vamos a hacer con lo que sentimos. Si somos responsables de haber roto algo y de verdad nos importa, pedir perdón es el primer paso, pero no el último ni el único, ¿qué vamos a hacer para repararlo? Si nos hemos dado un bofetón y nos ha dolido... ¿qué vamos a hacer ahora? ¿Quedarnos en el suelo toda la vida sin movernos para no volver a caer?


Me revienta equivocarme y que las cosas no salgan siempre como yo imaginaba, ¿el bofetón ha sido tan grande como para no volver a ello? ¿Por la caída se han roto tus ganas de seguir? Pues muy bien, sangra, límpiate, maldice un poco si quieres, y cuando te hayas recuperado, física, mental y emocionalmente sigue con tu vida. Ah! Si has aprendido algo en el proceso, eso que te llevas!! Eso que nos llevamos siempre, ganemos o perdamos, siempre podemos aprender, normalmente aprendemos más de lo que hacemos mal, así que no nos tomemos tan a la tremenda nuestros errores, centrémonos en nuestra respuesta. Dice una frase “He aprendido tanto de mis errores que estoy pensando en cometer unos cuantos nuevos”, eso también es muy interesante, cometer y aprender de los errores, y a ser posible, que sean nuevos errores. Lo de repetir errores... como también dice otra frase “Yo nunca cometo el mismo error dos veces, lo hago cinco o seis veces para estar seguro”, cada uno que escoja su estilo, y si puede ser, que nos ayude a disfrutar la vida! :)


viernes, 13 de septiembre de 2013

Superhéroes con depresión

Hace mucho tiempo fui con uno de mis mejores amigos a ver una obra de teatro en la sala Cuarta Pared, esta obra me marcó y es la responsable del post de hoy. He visto muy buenas obras en esa sala, muchas risas, muchas emociones y grandes planes imprevistos han surgido allí. Uno de los mejores fue cuando, ¿por qué no?, al salir del teatro un sábado por la noche decidimos irnos a Valencia a ver amanecer en la playa. Sí, llegamos a tiempo después de perdernos tres veces por la entonces recién estrenada M-30, dos chicos y nueve chicas en sólo dos coches, preguntadnos cómo, jajajajaja. Esa aventura la viví con grandes de la vida, el otro chico era HombrePaz, toda una leyenda. Alguien capaz de mantenerse sereno en medio de un tiroteo en Israel, de cambiarse de asiento mientras intentan atracarle una noche en un autobús en Marsella, alguien que se tira en marcha de un coche sin frenos... demasiado para mí, jajajajaja.


Todo empezó, no recuerdo como, creo que es la mejor manera de empezar las grandes historias, el caso es que mi amigo y yo fuimos al teatro a ver “This is my life, segunda parte”, una obra magnífica de la que aún guardo la entrada y me encantaría volver a ver, es tremenda. Entonces decidimos ir a ver juntos una obra al mes, y gracias a eso descubrimos también “Rebeldías Posibles”, esa he tenido la suerte de verla al menos tres o cuatro veces, me encanta, grandísimos actores y trama.

Bien, de “This is my life, segunda parte”, me encantó una parte en que creo que era Superman, o sino Spiderman, que se quejaba de que nadie se preocupaba por él, que no pensaban que él pudiera necesitar algo, en plan “Eh, SuperMan, acabas de salvar a tantas personas de un edificio en llamas, imagino que estarás sediento, quieres un vaso de agua o algo?”. También se quejaba de que no le llamaban para salir de fiesta, ir al cine, tomar algo, echar unas partidas, nooooo, sólo le llamaban para problemas y catástrofes, para jugarse el tipo, nada de planes divertidos, todo eran tragedias. Creo que estábamos llorando de la risa, el tío transmitía genial, aún con tanta risa, se me quedaron dos ideas grabadas, no importa lo pequeños que seamos, podemos ofrecer algo útil a los grandes, aunque sea un vaso de agua en el momento oportuno.


La otra idea vino al desvariar sobre las quejas, es que no recuerdo si luego salía otro superhéroe también a quejarse de lo incomprendidos que estaban los superhéroes. El caso es que me imaginé a SpiderMan deprimido por no poder volar, o por no tener Rayos X en los ojos... Con el tiempo se creó una grandísima serie que me encanta, Heroes, Hiro Nakamura, los hermanos Petrelli, Save the cheerleader, save the world... Creo que el pasado puede servirnos de maleta de ideas, y en esa serie hay un montón de grandes ideas. Entonces yo me flipaba mucho pensando que todos podíamos tener grandes poderes, imaginaba cómo sería tener cada poder, me inventaba poderes... luego empecé a buscarme algún poder que ya tuviera. No poderes como los que tiene Super Ñoño, el super héroe más blando que la mierda de pavo, poderes algo más útiles.


Entonces estudiando a los héroes y superhéroes, los inmortales y los superhombres, descubrí que yo sí tenía un par de poderes, un par de poderes que les serían muy útiles a más de uno. Uno de mis poderes es ser un super motivado de la vida, esto es la caña, yo creo que es la fuente de mi vitalidad, respiro motivación. Es un poder que todos podemos tener y estoy empeñado en transmitirlo, enseñarlo o contagiarlo, en serio, mola, se vive guay así. Puede parecer una tontería, sí, pero ponte en la piel de cualquier héroe y levántate un día deprimido, ¿divertido? ¿qué le espera al mundo ese día?

Imagínate a SpiderMan en el psicólogo porque no consigue mantener una novia, o casi cualquier superhéroe, que manía con hacerlos solteros! Jajajaja. Hulk, con problemas de ansiedad, frustrado y más encabronado aún porque no puede volar como SuperMan. SuperMan deprimido porque no es más fuerte que Hulk, SpiderMan de bajón porque sus cacharritos no molan tanto como los de BatMan y no es millonario, BatMan abatido porque está hasta las narices del mayordomo y de Robin y no tiene con quien hablar, además IronMan es más rico que él... ¿os lo imagináis? ¿Cómico verdad? Pero podría darse... En muchas películas y series nos muestran la cara más humana de los superhéroes, y no, no es ser débiles, no, ser débil no es la cara humana.


La cara humana es superar esos problemas, eso es lo que llevamos haciendo los humanos desde el principio de los tiempos, superando problemas. A veces nos inventamos superhéroes, otras veces nos transformarmos nosotros en ellos, sea como sea, seguimos existiendo y superando problemas, somos expertos en crear y solucionar problemas... y la cara humana también es trascender nuestra importancia personal, pensar más allá de nosotros mismos, pensar en los demás, sacrificarnos si llega el caso... Vaya peleas con ese tema en la peli de Constantine, ¿realmente necesitamos encontrarnos en una situación de desgracia para dar lo mejor de nosotros mismos? ¿Necesitamos un infierno en la tierra para expresar toda la bondad de la humanidad? Creo que realmente no hace falta, creo que podemos expresarnos también todo lo grandes que somos en un contexto favorable.

Estoy empeñado en expresar lo mejor de cada uno sin necesidad de miserias y dramas, creo que ya es hora de superar esta etapa, podemos vivir sin dramas, y creo que podríamos vivir muy bien, ¿Tú que crees? ¿Podemos vivir sin dramas? ¿Podemos expresar lo mejor de cada uno sin necesidad de que se acabe el mundo o sea nuestra última oportunidad para ello?


A disfrutar nuestra vida, todos tenemos un superhéroe dentro! O más de uno...

jueves, 29 de agosto de 2013

El valor de nuestras respuestas

Hace tiempo que estoy reflexionando sobre un par de ideas acerca de nuestras respuestas a la vida. Creo que pase lo que pase, nuestro libre albedrío es nuestra respuesta, el caso es que muchas veces en vez de responder, reaccionamos, y no es lo mismo. Reaccionar, es dar una respuesta automática y no valorada, responder de manera automática y sin pensar, sin valorar ni apreciar lo que ha pasado, y tampoco tomarse un tiempo para valorar nuestra respuesta ante lo que parece que ha pasado.


Responder es tomarse un tiempo, quizá solo un segundo, para valorar qué respuesta queremos dar a la vida, tomarse quizá algo más de tiempo para valorar e intentar descubrir qué ha pasado realmente y cuál queremos que sea nuestra respuesta, sabiendo que nuestra respuesta va a influir en lo que ha pasado. Hace tiempo también que me gusta la frase, no te preguntes qué puede ofrecerte la vida, encuentra qué puedes ofrecer tú a la vida. Creo que nuestras circustancias no son excusa para justificar nuestras reacciones, o sí, pero quizá nuestras reacciones no cambien nada. También podemos mejorar nuestras respuestas y aportar al mundo lo que realmente queramos aportar, valorar nuestra respuesta y modificar lo que nos sucede mediante nuestras respuestas, reaccionando como siempre, de manera inconsciente, no vamos a cambiar nada.



Cada vez creo más que todo está muy relacionado, casi todas las formas de relacionarse de los seres humanos se parecen, ya sean laborales, comerciales, académicas, sentimentales... De mi experiencia en Decathlon aprendí el valor de la respuesta del consumidor, el feedback. Cuando hacen encuestas, o cuando dejan un espacio para respuestas y sugerencias, esa información que aporta el consumidor es muy importante, es parte del feedback y es una parte muy importante. Más allá de saber qué vendemos y cuánto vendemos, como vendedores nos importa mucho también por qué vendemos, a quién vendemos y qué aprecian los compradores de lo que vendemos. Cuando rellenamos una encuesta de satisfacción, quizá no somos conscientes de toda la información que estamos aportando a los vendedores, creo que en una ocasión Ikea premiaba con tarjetas regalo a quienes rellenaran sus encuestas.



Cuando alguien quiere ofrecer algo al mundo, que se lo compren o lo acepten está muy bien, que lo valoren, lo analicen, lo critiquen, lo recomienden, lo compartan, lo comenten... eso también está muy bien. Una crítica aunque pueda parecernos un ataque, si está argumentada y no es un simple “no me gusta”, tiene mucho valor. Una crítica argumentada requiere un estudio del producto, por breve que sea, y esa persona quizá haya encontrado detalles que no le gustan que a nosotros pueden permitirnos mejorarlo. A veces junto a la crítica viene la mejora o la solución, otras veces viene con el reto de encontrarla. Aunque tampoco hay que volverse locos, no sé si es posible complacer a todo el mundo, pero creo que intentar complacer a todos lo indicaban como el camino del fracaso.




En mi experiencia con blogs, charlas, talleres, conferencias, vuelvo a darme cuenta del valor y la importancia de las respuestas. Más allá del posicionamiento en google en función de las respuestas de las entradas de los blogs y demás, a quienes ofrecemos cosas a los demás, a veces nos importa la respuesta de quienes supuestamente lo reciben. Sólo a veces, otras veces ofrecemos lo que ofrecemos porque si no lo hacemos nos quema por dentro :) De todas maneras siempre es importante el feedback, saber qué opinan quienes lo reciben, qué les interesa, qué les gusta, qué mejoras se les ocurren, cómo mejorar nuestra aportación, vuestras opiniones son importantes. Una risueña de la vida cerraba uno de los posts de su blog, con un “porque me leéis, verdad?”. Hay muchas maneras de dar respuestas, sé que hay personas que leen este blog gracias a las estadísticas web, también por ciertos comentarios en las redes sociales, a veces me sorprende quién me lee y cómo no tenía ni idea de ello, bueno, siempre habrá consumidores invisibles, lectores silenciosos, ninjas de la vida, jajajajaja.



En las relaciones no comerciales, en las relaciones más humanas, más sentimentales, nuestras respuestas también son muy importantes. La amabilidad siempre está a nuestro alcance, está en nuestras manos ser amables. Como comentaba en la entrada sobre el poder del tacto, una respuesta es también una forma de reconocimiento, una respuesta implica que hemos percibido la presencia o actuación del otro, y esa respuesta puede ser amable en diferentes niveles. Toda relación humana es un intercambio, una transacción, y al igual que en las relaciones comerciales, podemos ofrecer un feedback a la fuente. Además de aportar información al emisor de las acciones que recibimos, depende del emisor la capacidad de aceptar esa información y su apreciación, estamos reforzando o debilitando ese tipo de acciones con nuestra respuesta.

Me explico, si alguien nos trata de manera amable y no respondemos con amabilidad a sus acciones puede parecer que no estamos valorando su comportamiento, lo cual puede conducir a que esa persona deje de ser amable con nosotros, pues nuestra respuesta parece indicar que nos da igual su manera de tratarnos. Es lo que básicamente hacemos cuando alguien nos pretende ligar e ignoramos sus gestos amables o cariñosos, al no apreciar esos gestos los debilitamos. En esos casos puede estar bien, pero a veces vamos por la vida con el piloto automático y no nos damos cuenta de todo lo que recibimos que sí nos gusta, y a lo que quizá no estamos dando la respuesta que se merece.


¿Nos hemos parado a valorar todo lo que ya tenemos? ¿O seguimos sólo centrados en lo que queremos conseguir que aún no tenemos? ¿Cómo estamos tratando a nuestras personas cercanas? ¿valoramos lo que nos gusta de ellas? ¿Les ofrecemos algún tipo de feedback sobre lo que emiten, hacen u ofrecen? ¿Apreciamos y fomentamos con refuerzo positivo el trato que nos gusta? ¿O no les ofrecemos ningún tipo de respuesta y esto puede ser confundido con indiferencia?



Hay dos maneras de ver la vida, todo es un milagro, o nada es un milagro. Creo que se vive mejor recuperando la capacidad quizá infantil de maravillarse ante la vida y disfrutar de todo lo que nos ofrece como si fuera la primera vez que lo vivimos. Responder ante lo que nos gusta con una sonrisa o gesto amable no cuesta nada y refuerza su existencia. A veces no somos conscientes de todo lo bueno que tenemos, a veces pensamos que sí lo valoramos, pero si no lo expresamos sólo queda en nuestras cabezas, y conozco a muy poca gente capaz de leer los pensamientos de los demás. Hagámonos la vida un poco más sencilla a todos, valoremos lo que recibimos, valoremos nuestras respuestas, demos nuestras respuestas a la vida.




Si esto os ha hecho pensar un poco y queréis ofrecer alguna respuesta estaré encantado de recibirlas y apreciarlas. Si no, si queréis permanecer como ninjas de la vida, silenciosos e invisibles, seguiré escribiendo lo que me dé la gana cuando me dé la gana, y quizá nos perdamos grandes mejoras que podrían tener lugar gracias a vuestras opiniones.

A disfrutar la vida!! Refuerzo positivo a lo que os gusta!! no ignoréis lo que os gusta, podría confundirse con indiferencia!! :)