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martes, 10 de diciembre de 2013

Los cinco filtros antes de hablar y actuar

Hace tiempo leí una breve historia acerca de tres preguntas que deberíamos hacernos antes de hablar u opinar. Se le atribuye a Sócrates esta historia, hoy buscando sobre ella he encontrado esta "conversación" en Facebook:


Me parece muy interesante y acertada reflexión, hace un tiempo también encontré una nueva versión actualizada con cinco preguntas, una por cada letra de la palabra THINK, piensa en inglés. Me pareció una gran idea, pues así podría ser más fácil de recordar y además podíamos asignar una pregunta a cada dedo de la mano. El resultado es esta foto:


Cuando no estoy seguro de lo que voy a decir, o siento que me invaden emociones intensas intento calmarme y pasarme los cinco filtros antes de hablar o actuar:

T: Is it True? ¿Es cierto?
H: Is it Helpful? ¿Es útil?
I: Is it Inspiring? ¿Es inspirador?
N: Is it Necessary? ¿Es necesario?
K: Is it Kind? ¿Es agradable?

Creo que muchas cosas podrían mejorar si nos aplicamos este filtro y "THINK" antes de hablar y actuar...


A disfrutar la vida!! :)

jueves, 29 de agosto de 2013

El valor de nuestras respuestas

Hace tiempo que estoy reflexionando sobre un par de ideas acerca de nuestras respuestas a la vida. Creo que pase lo que pase, nuestro libre albedrío es nuestra respuesta, el caso es que muchas veces en vez de responder, reaccionamos, y no es lo mismo. Reaccionar, es dar una respuesta automática y no valorada, responder de manera automática y sin pensar, sin valorar ni apreciar lo que ha pasado, y tampoco tomarse un tiempo para valorar nuestra respuesta ante lo que parece que ha pasado.


Responder es tomarse un tiempo, quizá solo un segundo, para valorar qué respuesta queremos dar a la vida, tomarse quizá algo más de tiempo para valorar e intentar descubrir qué ha pasado realmente y cuál queremos que sea nuestra respuesta, sabiendo que nuestra respuesta va a influir en lo que ha pasado. Hace tiempo también que me gusta la frase, no te preguntes qué puede ofrecerte la vida, encuentra qué puedes ofrecer tú a la vida. Creo que nuestras circustancias no son excusa para justificar nuestras reacciones, o sí, pero quizá nuestras reacciones no cambien nada. También podemos mejorar nuestras respuestas y aportar al mundo lo que realmente queramos aportar, valorar nuestra respuesta y modificar lo que nos sucede mediante nuestras respuestas, reaccionando como siempre, de manera inconsciente, no vamos a cambiar nada.



Cada vez creo más que todo está muy relacionado, casi todas las formas de relacionarse de los seres humanos se parecen, ya sean laborales, comerciales, académicas, sentimentales... De mi experiencia en Decathlon aprendí el valor de la respuesta del consumidor, el feedback. Cuando hacen encuestas, o cuando dejan un espacio para respuestas y sugerencias, esa información que aporta el consumidor es muy importante, es parte del feedback y es una parte muy importante. Más allá de saber qué vendemos y cuánto vendemos, como vendedores nos importa mucho también por qué vendemos, a quién vendemos y qué aprecian los compradores de lo que vendemos. Cuando rellenamos una encuesta de satisfacción, quizá no somos conscientes de toda la información que estamos aportando a los vendedores, creo que en una ocasión Ikea premiaba con tarjetas regalo a quienes rellenaran sus encuestas.



Cuando alguien quiere ofrecer algo al mundo, que se lo compren o lo acepten está muy bien, que lo valoren, lo analicen, lo critiquen, lo recomienden, lo compartan, lo comenten... eso también está muy bien. Una crítica aunque pueda parecernos un ataque, si está argumentada y no es un simple “no me gusta”, tiene mucho valor. Una crítica argumentada requiere un estudio del producto, por breve que sea, y esa persona quizá haya encontrado detalles que no le gustan que a nosotros pueden permitirnos mejorarlo. A veces junto a la crítica viene la mejora o la solución, otras veces viene con el reto de encontrarla. Aunque tampoco hay que volverse locos, no sé si es posible complacer a todo el mundo, pero creo que intentar complacer a todos lo indicaban como el camino del fracaso.




En mi experiencia con blogs, charlas, talleres, conferencias, vuelvo a darme cuenta del valor y la importancia de las respuestas. Más allá del posicionamiento en google en función de las respuestas de las entradas de los blogs y demás, a quienes ofrecemos cosas a los demás, a veces nos importa la respuesta de quienes supuestamente lo reciben. Sólo a veces, otras veces ofrecemos lo que ofrecemos porque si no lo hacemos nos quema por dentro :) De todas maneras siempre es importante el feedback, saber qué opinan quienes lo reciben, qué les interesa, qué les gusta, qué mejoras se les ocurren, cómo mejorar nuestra aportación, vuestras opiniones son importantes. Una risueña de la vida cerraba uno de los posts de su blog, con un “porque me leéis, verdad?”. Hay muchas maneras de dar respuestas, sé que hay personas que leen este blog gracias a las estadísticas web, también por ciertos comentarios en las redes sociales, a veces me sorprende quién me lee y cómo no tenía ni idea de ello, bueno, siempre habrá consumidores invisibles, lectores silenciosos, ninjas de la vida, jajajajaja.



En las relaciones no comerciales, en las relaciones más humanas, más sentimentales, nuestras respuestas también son muy importantes. La amabilidad siempre está a nuestro alcance, está en nuestras manos ser amables. Como comentaba en la entrada sobre el poder del tacto, una respuesta es también una forma de reconocimiento, una respuesta implica que hemos percibido la presencia o actuación del otro, y esa respuesta puede ser amable en diferentes niveles. Toda relación humana es un intercambio, una transacción, y al igual que en las relaciones comerciales, podemos ofrecer un feedback a la fuente. Además de aportar información al emisor de las acciones que recibimos, depende del emisor la capacidad de aceptar esa información y su apreciación, estamos reforzando o debilitando ese tipo de acciones con nuestra respuesta.

Me explico, si alguien nos trata de manera amable y no respondemos con amabilidad a sus acciones puede parecer que no estamos valorando su comportamiento, lo cual puede conducir a que esa persona deje de ser amable con nosotros, pues nuestra respuesta parece indicar que nos da igual su manera de tratarnos. Es lo que básicamente hacemos cuando alguien nos pretende ligar e ignoramos sus gestos amables o cariñosos, al no apreciar esos gestos los debilitamos. En esos casos puede estar bien, pero a veces vamos por la vida con el piloto automático y no nos damos cuenta de todo lo que recibimos que sí nos gusta, y a lo que quizá no estamos dando la respuesta que se merece.


¿Nos hemos parado a valorar todo lo que ya tenemos? ¿O seguimos sólo centrados en lo que queremos conseguir que aún no tenemos? ¿Cómo estamos tratando a nuestras personas cercanas? ¿valoramos lo que nos gusta de ellas? ¿Les ofrecemos algún tipo de feedback sobre lo que emiten, hacen u ofrecen? ¿Apreciamos y fomentamos con refuerzo positivo el trato que nos gusta? ¿O no les ofrecemos ningún tipo de respuesta y esto puede ser confundido con indiferencia?



Hay dos maneras de ver la vida, todo es un milagro, o nada es un milagro. Creo que se vive mejor recuperando la capacidad quizá infantil de maravillarse ante la vida y disfrutar de todo lo que nos ofrece como si fuera la primera vez que lo vivimos. Responder ante lo que nos gusta con una sonrisa o gesto amable no cuesta nada y refuerza su existencia. A veces no somos conscientes de todo lo bueno que tenemos, a veces pensamos que sí lo valoramos, pero si no lo expresamos sólo queda en nuestras cabezas, y conozco a muy poca gente capaz de leer los pensamientos de los demás. Hagámonos la vida un poco más sencilla a todos, valoremos lo que recibimos, valoremos nuestras respuestas, demos nuestras respuestas a la vida.




Si esto os ha hecho pensar un poco y queréis ofrecer alguna respuesta estaré encantado de recibirlas y apreciarlas. Si no, si queréis permanecer como ninjas de la vida, silenciosos e invisibles, seguiré escribiendo lo que me dé la gana cuando me dé la gana, y quizá nos perdamos grandes mejoras que podrían tener lugar gracias a vuestras opiniones.

A disfrutar la vida!! Refuerzo positivo a lo que os gusta!! no ignoréis lo que os gusta, podría confundirse con indiferencia!! :)

viernes, 2 de agosto de 2013

¿mente o corazón?

¿Mente o corazón? Clásica y recurrente pregunta. Y como me lleva gustando ya un tiempo largo, entre la opción A y la opción B, yo escojo la opción P o la opción I. Opción P de por Probar, opción I de Innovar... Es que igual no hay que elegir, o igual no podemos quedarnos sólo con uno, y no son independientes. Me gusta la frase, sigue a tu corazón, y lleva tu cerebro contigo. Vamos, yo creo que la naturaleza no es amiga de desperdiciar, si nos ha puesto lo que tenemos será porque igual es necesario, o por lo menos será pa que lo usemos. Entonces ¿por qué a nosotros nos da por elegir? ¿Hago caso a mi corazón o a mi cerebro? Llámame loco, juégatela al más difícil todavía, busca una solución que contemple a los dos!! sospecho que será la más acertada. Porque seguimos jugando al viejo paradigma, si uno gana otro pierde, y hace tiempo que ya vamos viendo que hay otras opciones, el win-win, los dos ganan, y mejor aún el triple win, ganan los dos y el medio.




Os habla un Aries, y muy orgulloso de serlo, como no puede ser de otro modo. Por defecto un signo zodiacal representado por el fuego y la pasión descontrolada, ya, pues quizá por eso he hecho especial hincapié en controlarme. Porque por naturaleza ya traigo el descontrol de serie, y como decía el famoso anuncio, la potencia sin control no sirve de nada. De nada, de nada... si sirve, para dejarte llevar y perder todo el control de tu vida, para arrasar y luego si acaso lamentarte de lo sucedido. En mi opinión el descontrol no es la mejor opción, al igual que no hay que pensar en exceso porque entonces matamos la creatividad y la expresión de la vida. Todos sabemos donde acaba un fuego descontrolado, en destrucción y pérdida del fuego, una vez que ha quemado todo lo que hay por quemar se consume y se acaba. ¿Y dónde acaba un fuego con algo de control? Pues en un fuego estable y en una continuidad, si en vez de quemar todo el combustible descontroladamente lo vamos gestionando.



Hace tiempo, reflexionando sobre el papel del cerebro y el corazón en nuestra vida, en nuestras decisiones y nuestros ánimos, elaboré una frase que decía algo así como El corazón anima al cerebro a seguir adelante, el cerebro ayuda al corazón a dejar de hacerse daño. Sí, hay muchas tradiciones, muchas leyendas, fábulas, parábolas y demás cuentecillos ilustrándonos acerca de la naturaleza del corazón y del amor. Que si el amor es ciego, que si lo guía la locura... ya, bueno, pues como siempre hay más opciones para elegir, y como parece que en esta vida se lleva la biodiversidad, pues cada uno puede vivirlo como mejor le vaya, no todos tenemos que vivirlo igual. A mi la frase que me mola es “el amor es ciego, por eso los amantes deben acariciarse mucho” Es que siempre hay mil maneras de ver las cosas. Otra que me mola es “Déjame ir, si me quieres déjame ir. Ya, eso lo escribió un cobarde que no se atrevió a amar más”. Cada uno al final se cree lo que le interesa creerse, y aquí viene una buena.



¿Emociones o pensamientos? No pienses, siente, guíate por tus sentimientos, por tus emociones... uhm, y que me parece a mí que aquí hay una trampa... no es por pensar mal, pero esto de libre albedrío tiene poco. ¿No suena a pérdida del control de nuestra vida? Más concretamente a cesión del control a algo externo. Y por tanto ¿a exculparnos de los resultados y responsabilidades de nuestros actos? “Yo lo sentía así... lo hice porque lo sentía, aunque no lo entendía, hice lo que me decía mi corazón...” Y lo mejor viene cuando empiezas a profundizar un poco en la inteligencia emocional y resulta que las emociones vienen después de los pensamientos, que están basadas en pensamientos!! No son cosas infusas que vienen de la nada, que son puras y que no se han visto afectadas por los pensamientos pa los que reniegan de la mente... son resultado de los pensamientos!!




Y no es nada muy complicado de entender, se puede hacer sencillo. Es como la imagen esta en blanco y negro en la que aparece una cámara grabando una escena en la que aparece alguien intentando apuñalar a otro, y resulta que desde fuera de la cámara lo que se vé es una persona corriendo y la otra detrás. Otra imagen muy ilustrativa para esto es aquella en la que aparece una imagen de guerra y un soldado dando agua a otro que parece herido, luego se abre el filtro y resulta que le tienen encañonado y atado. Todas estas imágenes nos provocan sentimientos y emociones, y estas emociones y sentimientos son resultado de la interpretación de lo observado. Y la interpretación es un proceso mental, inconsciente o consciente, automatizado o reflexionado. Pauta explicativa, ladies and gentlemen, pauta explicativa de nuevo, me fascina, me encanta, me declaro una vez más fan number one de la pauta explicativa. La psicología positiva tiene mil cosas buenas, pero la pauta explicativa me ha cautivado... ¿os he hablado ya de lo que mola la pauta explicativa? :) No vivimos la vida no es como es, la vivimos como nos la explicamos a nosotros mismos.




Esta muy bien pensar que no somos dueños ni responsables de nuestros sentimientos y emociones y que somos unos valientes por seguir los dictados del corazón, o unas víctimas de nuestras emociones según el caso, pero esto es justificarse y ceder nuestro poder. Y según lo veo yo tiene poco de verdad. Y si os hacen falta más ejemplos, más detalles, abrid más los ojos y replantearos situaciones cotidianas, situaciones sociales, películas, series... ¿Cómo juegan con nuestros sentimientos y emociones? Me encanta la serie de Juego de Tronos y los libros de Canción de Fuego y Hielo, no quizá por los mensajes que transmite sino por cómo juegan con nuestras emociones y sentimientos, cómo nos los alzan y destrozan, como nos hacen querer y odiar a determinados personajes para luego hacernos cambiar de opinión, simplemente contándonos otra versión de la historia, dejándonos ver otra faceta de su personalidad... ¿y esto no pasa en el día a día? ¿No hemos cambiado nuestros sentimientos por nadie nunca? ¿Y cómo ha sido? ¿Por ciencia infusa? ¿o resultado de unos acontecimientos y un proceso mental que ha finalizado en unas conclusiones, unos juicios que luego se han transformado en emociones y sentimientos, o falta de ellos llegado el caso? ¿Pero nuestros sentimientos no eran cosas puras? ¿Por qué cambian entonces?




Cada vez veo más puntos a favor de que nuestros sentimientos y emociones se basan en juicios mentales, por mucho que me gustase la idea de seguir mis sentimientos y emociones porque eran cosas puras que brotaban limpias del corazón sin enturbiarse por los caminos de la mente... Sería tan fácil y bonito poder conectar con la fuente y no tener que pensar, simplemente actuar... ya, algo me dice que no va a ser tan fácil. Que si somos humanos y no animales es por algo, los animales tienen su instinto y nosotros la mente, y es una herramienta, nos puede llevar a lo más alto o encadenarnos en lo más bajo, pero está en nuestras manos, nuestra voluntad es nuestra, nosotros elegimos que hacer con estas herramientas. Ya se dice desde hace mucho, la mente, magnífico sirviente, pésimo amo. Nuestra mente puede ser nuestras mejores alas o nuestra jaula más insalvable.



Todos hemos amado a dolor, y sufrido por no entenderlo. Algunos hemos intentado eliminar sentimientos porque no nos hacían bien, otros hemos puesto trabas, barreras, obstáculos... y a veces hemos ganado y otras no. Me gustan las cosas que no entiendo, porque para mí significa que siguen siendo una incógnita a resolver, un reto y entretenimiento para rato. No digo que mentalicemos toda nuestra vida, me gustaría que fuera quedando claro que no soy partidario de los extremos sino del equilibrio y término medio. Pensar lo justo para ser feliz, dejarnos llevar por los buenos sentimientos que nos hacen disfrutar de la vida y replantearnos los que nos hacen daño. A mi me gusta no pensar, cuando mi vida va sobre ruedas y va bien no pienso, no hace falta, cuando mi vida empieza a chirriar, cuando las cosas no fluyen, cuando no disfruto, es cuando empiezo a pensar para entender qué está pasando y encontrar la manera de volver al estado natural de disfrutar.



Y aún con todo hay otra frase que me encanta, La mente busca, el corazón encuentra :) Creo que el corazón no es ajeno a la mente, sino que juega con más herramientas y más datos que aún no conocemos o nos somos conscientes de ellos. ¿Inconsciente, subconsciente? Otro maravilloso mundo por descubrir, ¿quién decía que cabalgamos a lomos de un gigante dormido? A disfrutar de todas nuestras herramientas!! A usarlas para gestionarnos una vida más feliz! O lo que queráis... que si os mola sufrir...

viernes, 26 de abril de 2013

Objetivos y escala de valores

Volviendo con la temática de los juegos de rol o similares. Sigo jugando al juego ese (Dragons of Atlantis), no sé si estaré perdiendo el tiempo miserablemente, pero me da para pensar mientras juego y saco mis conclusiones y parecidos con la vida. Reflexiono y me inspira para compartir más reflexiones por aquí, así que bienvenido sea :)



Como os contaba, hay foros donde te explican cómo jugar, cómo jugar mejor y dónde encontrar los objetos importantes para el juego. Encontré también un jugador que preguntaba “¿Cómo se gana este juego?” Bien, la respuesta que le dieron no tiene interés aquí. No se gana, es un juego que no acaba nunca, no hay objetivo, más allá de seguir creciendo, tener más tropas, más territorios, meterte en misiones más difíciles y así hasta que te aburras. Vale, ¿y en la vida? ¿Cómo se gana en la vida? ¿Cuál es el objetivo de la vida, la meta? ¿Es como estos juegos sin final donde el único objetivo es seguir creciendo y tener cada vez más? ¿O igual estos juegos y la vida es para disfrutar? ¿Para disfrutar mientras juegas, mientras te pones a prueba, mientras superas misiones, mientras vives?

Esta es una de las preguntas clásicas de la filosofía, ¿Qué somos? ¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos? Pues eso, ¿Cuál es el objetivo de este juego de vivir?

Muchas veces hacemos las cosas sin pensar mucho en el objetivo o a dónde nos conducen, no nos planteamos a dónde queremos ir, o sí queremos ir realmente a donde parece que queremos ir, y lo mejor de todo ¿para qué o por qué queremos ir allí?. De aquí creo yo que salen luego muchas de las frustraciones y sensaciones de vacío de las personas, y el sueldo de psicólogos, psiquiatras y farmacéuticos. Estos se hinchan a tratar personas con depresión, bien con terapias bien con fármacos. Asusta la cantidad de antidepresivos que se venden diariamente en las farmacias, no os hacéis idea, miedo da. Hacemos cantidad de cosas creyendo que eso nos proporcionará el placer o felicidad que anhelamos, o creemos que nos falta para sentirnos mejor, y luego resulta que no. Y entonces vienen las depresiones y la sensación de inutilidad de la vida, de estar más perdidos que un hijoputa el día del padre... Pongo un poco de humor entre tanta reflexión profunda para alegrarnos la lectura, que el humor es inteligencia también, la risa es sorprender al cerebro con algo inesperado.


 

Sin entrar en paranoias ni reducciones al absurdo, que de esto también tengo experiencia, hay que pensar, sí, pero tampoco hay que pasarse, que menudos dolores de cabeza me he cogido pensando en exceso. Creo que uno debe pensar en la medida que lo necesite, y siempre con el objetivo de ser más feliz, si pensar de más te hace sentirte peor y no encuentras la manera de ser más feliz con ello, deja de pensar más allá. Si le damos demasiadas vueltas a todo perdemos las referencias y entonces caemos en las paranoias y los absurdos, tengamos precaución, cada uno debe encontrar su límite.

En el coaching, palabra que no me mola mucho porque se ha puesto de moda, y creo que con la moda se desvirtúan algunas cosas, se utilizan muchas herramientas útiles. Antes pensaba que el coaching era como la psicología para los que no tenemos depresión ni traumas. Creo que uno va al psicólogo cuando estas depre o traumatizado, cuando estás en los números más bajos de la escala anímica y buscas volver a los números de mitad de la tabla, un 5, un 7. Claro, los hay que por debajo del 7 estamos poco y somos unos motivaos de la vida y pensamos que hay números más allá del 10, para eso pensé que valía un coacher, para llevarte del 7 al 13, 15, o más allá aún. Pero claro, aquí viene la parte menos alegre, creo que uno no te puede llevar a donde no ha estado, uno solo puede hablar de lo que conoce.





Por eso muchos psicólogos están tocados y los psiquiatras más, porque pasan gran parte de su vida tratando con los números más bajos de la escala. Mis respetos y reconocimiento a todos ellos, que yo no tendría el valor de hacerlo. Pues ahora con los coacher pasa que como esta de moda, todos somos coachers... y te encuentras con algunos que podrían aplicarse sus consejos. Mi abuelo sí que es un coacher y no va presumiendo de ello ni sabe lo que es. Él tiene sentido común y la experiencia que da mucha viva vivida, sabe de los errores y aciertos que ha cometido, ha vivido mucho en su propia carne y en la de los demás, ha reflexionado sobre ello y sacado sus propias conclusiones. Se paró a pensar sobre las cosas y las consecuencias, reflexionaba.

Volviendo a las herramientas de coaching o los planteamientos sensatos de toda la vida, ¿y tú para qué dices que quieres conseguir qué? ¿Y eso a dónde te va a llevar? ¿y entonces crees que luego serás más feliz? Lo mismo con algunos juegos, ¿me quieres decir para qué almacenas tanta madera? ¿Para que la quieres? ¿Y esta construcción? ¿Y este objeto?


Una de esas herramientas útiles es la rueda de la vida, o escala de valores, podemos hacerlo como queramos. El caso es coger un círculo y repartir porciones a los campos de nuestra vida: Desarrollo personal, amistades, deporte, trabajo, propósito vital, servicios a la comunidad, familia, amor, ocio... yo que sé, los aspectos que consideréis que os importan en vuestra vida. Le dais un porcentaje de la importancia total en vuestra vida, es un ejercicio interesante plantearse qué nos importa más, ¿el ocio o los amigos, la familia o el trabajo? ¿Y en qué orden va cada cosa o cuánto porcentaje tiene cada una?

Saber qué es lo más importante para nosotros nos ayuda a la hora de tomar decisiones, siempre que a la hora de tomar una decisión nos preguntemos ¿Esto a qué suma? ¿Me acerca a mis objetivos en qué campo?. Saber la importancia relativa que tiene una cosa frente a otra también es útil. Así cuando tengamos que elegir entre trabajo y amigos, familia y trabajo, o cualquier combinación posible, sabremos cuál es más importante para nosotros y eso nos facilitará la elección. La felicidad es saber elegir, es tomar decisiones, y la disciplina es saber elegir entre lo que más queremos y lo que queremos ahora.

Yo he reflexionado bastante sobre ello, últimamente reflexiono en concreto sobre la escalada y el papel que tiene actualmente en mi vida. Conviene revisar la rueda o escala de vez en cuando, porque resulta que no es fija, va cambiando con el tiempo :) Soy un flipao de la escalada, un enfermo, lo reconozco, no puedo pasar diez días sin escalar, lo necesito, si no escalo en ese tiempo me cambia el ánimo. Fácil solución para mí, escalo dos/tres veces por semana y todo controlado, siempre feliz y animado. Já, si todo fuera tan fácil... y cuando llueve? O por lo que sea no puedo escalar? Es más, últimamente escalar para mí ya no es lo mismo, ya no es ansia de escalar, vale, no será ansia pq voy bastante a menudo y no siento esa necesidad mortal. Ahora me he vuelto sibarita, me mola escalar, sí, pero para mí escalar es mucho más que subir piedras o agarrar presas. Me he dado cuenta que lo que realmente busco de la escalada es el tiempo de calidad con mi buena gente del mundo de la escalada. Mis risas con los gansos de mis amigos, nuestros psicofallos, nuestros chistes, y mientras, escalamos un rato. También tengo mis días de necesidad física o mental de ir a escalar, de cansarme físicamente, de centrarme sólo en la escalada y parar mi mente por un rato, sólo centrarme en el movimiento.


Ordenando mi escala de valores tengo mi manera particular, se basa en quitar cosas, pensar de qué podría prescindir y en que orden, ¿qué sería lo último que querrías dejar de hacer o tener? Lo hice una vez también con las partes de mi cuerpo, ¿Cuándo dejarías de ser tú? En mi caso hasta que pierda la cabeza seguiría siendo yo. Sí, una cabeza en un frasco al estilo Futurama seguiría siendo yo, podría aún disfrutar de muchas cosas, de reírme y de pensar cosas, creo que soy tremendamente mental, me encanta jugar con la mente. Es como las necesidades básicas de la vida, podemos vivir sin comida 30-40 días, sin agua dos o tres, sin respirar dos o tres minutos. Pues para mí igual, sin escalar un mes, sin pensar... unas horas, jajajajaja.

También la rueda o escala aumenta a medida que vas satisfaciendo necesidades básicas, y empiezas entonces a sentir nuevas necesidades mas avanzadas, trascendencia, servicio a la humanidad, propósito vital... Como en los juegos, cuando ya tienes garantizada tu supervivencia empiezas a ayudar a la alianza de la que formas parte y la que en un principio te ayudó a tí. En la vida pasa algo similar, además ayudar a otros proporciona un sensación muy interesante, sentir que no eres sólo tu persona y tus éxitos, sino también parte de todos aquellos que ayudas a que los demás consigan. Muy agradable, pero ojo, no os volváis locos y salgáis a ayudar a los demás a lo loco, primero garantizaros vuestro bienestar, y luego ya sentiréis que estáis preparados para dar un paso más, andar antes que correr, correr antes que volar. Sólo quien es realmente feliz puede repartir felicidad, sólo quien realmente está bien puede transmitir esa sensación. Que también hay mucho salvavidas por ahí suelto que debería mirarse un poco el ombligo primero. Salir a barrer las casas de los demás dejando la nuestra por barrer... en nosotros tenemos trabajo para rato, no os ansiéis, ya llegará vuestra hora. Primero construir y desarrollar vuestro reino, ya llegará el tiempo de ayudar a otros y entonces vuestro gran reino podrá dar lo mejor de sí mismo por un objetivo mayor que sí mismo.

Bien, hasta aquí las reflexiones de hoy, que me vicio y me enrollo y se me va las horas y las páginas. Os voy a pedir ayuda, para ayudar hay primero que preguntar cómo podemos ayudar y quedarnos para escuchar la respuesta. Me gustaría que me ayudarais con vuestras opiniones, quiero que leer mis reflexiones sea agradable, que no sea pesado, pienso que a veces quizá puede ser demasiado largo o qué se yo... ¿Consejos? ¿Sugerencias? ¿Opiniones? Con total libertad, decir lo que penséis, en público o privado, mil gracias!!

A disfrutar la vida!! Está en nosotros! :)

domingo, 3 de febrero de 2013

Pauta explicativa - La vida es como nos la explicamos

Muy buenas a tod@s,

Acabo de terminarme el libro "Aprenda Optimismo" de Martin E. P. Seligman, y me ha gustado, algo denso para quien no esté acostumbrado a leer ensayos. Tiene unos 20 años el libro, ya he encargado su otro libro, "La Auténtica felicidad", creo que es más reciente e igual es más fácil de leer y para todos los públicos.

Bueno el caso, este hombre es el "padre" de la psicología positiva, me encanta la idea. Y entre otras muchas cosas que me guardo de lo que dice, me ha encantado el concepto "pauta explicativa". La vida no es como es, es como nos la explicamos a nosotros mismos. Ante las mismas circustancias y hechos externos dos personas lo interpretan de diferente manera, se lo explican de un modo distinto, y así cada una se siente y actúa de diferente modo ante la misma situación.

En sus libros enseña cómo aprender optimismo, la capacidad mental de explicarse lo que sucede del modo más útil, práctico y beneficioso para nosotros, en vez de caer en los hábitos pesimistas de la indefensión e impotencia. Me gusta porque no promulga un optimismo insensato, sino que opta por un optimismo flexible, por una manera realista de ver las cosas, pero una actitud optimista hacia el futuro. Y sobre todo porque invita a la acción, invita a hacer cosas, "no por leer un libro ya te has iluminado, igual que no por ir una semana al gimnasio ya estás en forma para toda tu vida" Pues eso, que hay que ponerlo en práctica, que hay que entrenar, ser constante y consciente.

Empiezo a entrever el sentido de repetir tanto los mismos mensajes, podemos cogerlos al vuelo, o a veces necesitamos que se repitan unas cuantas veces para entenderlos, podemos necesitar también nuevas maneras de verlos o vivirlos. En eso se basa un poco mi función como profe particular, ya hay alguien que les ha explicado antes el tema, el problema es que de esa manera no lo han entendido. De este modo yo concibo mi función como el reto de encontrar otros modos de decir lo mismo que sean asequibles para ellos, y consigan hacer suyos los conocimientos, que los vean atractivos, interesantes, divertidos, útiles. Al final es un poco de marketing. El arroz puede ser bueno para la salud, pero si lo presentas en seco y bruto es poco apetecible, ¿tanto nos cuesta prepararlo un poco y que sea un placer alimentarse en vez de una obligación o necesidad? Pues lo mismo con los conocimentos, seamos artistas en todo lo que hacemos, que disfrutemos el proceso! Oportunidad de dar lo mejor de nosotros mismos vs Obligación de tener que hacerlo.

Volviendo a la pauta explicativa, últimamente me viene mucho a la mente una frase que dice algo así como "La mente, excelente siervo y pésimo amo" Pues eso, que la mente puede ser nuestro mejor ayudante o nuestro peor verdugo, todo reside en el modo de utilizarla o dejarse llevar por ella. Me encantan las frases, porque condensan en un vistazo grandes enseñanzas, no sé ni cuantas tengo ya apuntadas en libretas por todas partes :)

Podemos ver la mente como un ordenador, uno muy potente. Nosotros elegimos que programas instalamos, elegimos así como dar uso a toda esa capacidad. Los programas pueden ser nuestras maneras de pensar y nuestros hábitos esos programas que se ejecutan siempre en segundo plano. El caso es que los hábitos inconscientes están siempre en ejecución, a veces optimizando el rendimiento de la máquina y otras veces consumiendo recursos de manera estúpida. Convendría chequear que programas tenemos instalados y cuales queremos tener. Y no es fácil borrar, es muy complicao, hay que sustituir programas, es mejor. Si nos hacemos conscientes de qué programas tenemos instalados y mediante la práctica constante y consciente modificamos esos programas, podemos hacer que los hábitos beneficiosos trabajen a nuestro favor en vez de hacer que nos consuman inútilmente.

Es como un smartphone o el facebook, potentes herramientas, o fantásticas maneras de perder el tiempo. Y a mi me pasa, cada vez soy más consciente de todo el tiempo que empleo en facebook a veces sin fruto, y otras veces el fruto compensa todo el tiempo invertido. El reto es saber hacer uso de todas estas herramientas.

Bueno, pues esto es lo que me apasiona, descubrir esta nueva manera de ver las cosas. Puede que descubrir sea mirar de un modo diferente lo que siempre has tenido a la vista. Y una vez que eres consciente, el conocimiento reorganiza tu universo, tu manera de ver la vida, de interpretarla, de sentirla, de vivirla, sufrirla o padecerla. Está en nuestras manos, en nuestra mente, en nuestra atención y en nuestra práctica constante y consciente el instalarnos nuevos hábitos, que mejoren el rendimiento y resultado de nuestra potentísima mente para nuestra vida.

Tengo encima de mi ordenador una frase de mi padre, "Nunca pierdas la esperanza, sobre todo en los tiempos difíciles" Verla tantas veces hace que el mensaje vaya calando. Es la esperanza lo que nos mantiene vivos, lo que nos hace afrontar el trago amargo y ver un futuro mejor. Podemos ver que hace frío, o podemos advertir también que cada vez amanece antes y anochece más tarde, la primavera está en camino. Y con ella toda la fuerza natural del crecimiento. El invierno podría estar para recogerse, reunir y preparar proyectos de cara a la primavera, y entonces aprovechando toda su fuerza, llevarlos a cabo. 

Vayamos preparando el terreno a la primavera. Si quieres que A suceda, prepárate para A. Pero no pretendas que suceda A, si te preparas para B. Esto creo que también lo dijo Einstein en su frase "Locura es esperar diferentes resultados de los mismos procedimientos".

Lo dicho, elijamos lo que queremos instalar en nuestra mente, tomemos decisiones!

A disfrutar la vida! :)