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martes, 15 de octubre de 2013

El camino del buen caballero

No hay nada como intentar algo nuevo, te sorprenderá todo lo que encuentras y aprendes en tu camino. Gracias a la aventura de publicar mi primer libro estoy conociendo personas e iniciativas magníficas, nuevas ideas, nuevas maneras de hacer las cosas y proyectos fascinantes, hay tanto con lo que emocionarse en el mundo que parece que no hubiera tiempo para todo. Otra de las cosas buenas del libro ha sido que he intentado contárselo a todo el mundo, porque he imaginado que muchas personas querrían participar en esta aventura, y así he vuelto a entrar en contacto con varias personas de mi pasado. Muchos compañeros y maestros de otras aventuras se han sumado a esta nueva, y eso ha sido también una gran alegría, recuperar algunas personas con las que hacía mucho que no tenía contacto, es increíble todo lo que da de sí una vida, la cantidad de cosas que podemos hacer... no tengo vida para escribir libros contando todas mis aventuras, he vivido una vida magnífica, y lo que me queda!

Esta semana han contactado conmigo dos grandes maestros de mi vida, por un lado mi “chamán”, el médico privado de nuestra familia, privado porque practica una medicina no convencional que para nosotros ha resultado más eficaz. De él aprendí mucho del funcionamiento de la vida y la salud humana, física, mental y social, apasionante el concepto de salud y calidad de vida y poder trabajar uno mismo en ello. Es una persona de la que he aprendido bastante y me ha indicado unos cuantos caminos muy interesantes para mi vida, con él llevamos a cabo el experimento de transformarme en un hombre capaz de reunir unas cuantas habilidades y disciplinas interesantes, experimento que sigue en marcha, muy interesante hacer un mix así. He escrito algo sobre ello, aunque aún no lo he compartido porque es algo extenso y quizá complicado, ya lo compartiré, algo así como desarrollar nuestra propia tradición y disciplina, algo así como el bushido para los samuráis.


También ha contactado conmigo quien fuera mi primer maestro en el camino del buen caballero, si con mi chamán trabajo y desarrollo mi salud y calidad de vida, con este amigo aprendí y emprendí el camino del buen caballero. Hace unos días encontré una frase que me gusta y resume este camino “Un caballero no es aquel que sólo dice palabras bonitas, es aquel cuyos actos respaldan sus palabras bonitas”. No sólo es un lenguaje y una manera de expresarse, es una manera de entender la vida y las relaciones personales y comportarse según una ética personal. Le conocí con 14 años, fue entonces cuando tuve mi primera novia y así empezó mi aventura en este camino, con él desarrollamos las bases de nuestro propio código de conducta. Somos unos flipaos de la vida, y unos experimentadores natos, todo lo que teorizábamos lo llevábamos a la práctica en cuanto era posible, y siempre que fuera posible con humor. Eso es lo que me ganó siempre, lo que hacíamos era divertido.

Él no se consideraba un tipo atractivo, yo creo que ni él ni yo lo éramos, aún así teníamos algo que nos hacía valiosos, nuestro sentido del humor y nuestra manera de hacer las cosas. Lo primero que nos planteamos de las relaciones personales fue la pregunta “¿Para qué?”, sí, ¿Para qué quieres una pareja?. Interesantísimo punto de partida, para qué queremos alcanzar ese objetivo que nos proponemos, saber el por qué, el para qué, el qué, el cómo, cuánto, cuándo, el quién... muy interesante. Conocíamos personas que querían una pareja porque era lo normal, porque no querían estar solos, para tener sexo, porque querían tener alguien que les quisiera, alguien a quien contarle las penas, alguien que les ayudara y alegrara la vida... en fin, mil motivos, unos muy típicos otros bastante curiosos. Lo primero fue respondernos nosotros esta pregunta, ¿para qué queremos nosotros una novia?, no sé cuántas personas se han hecho esta pregunta y han barajado las respuestas y opciones posibles.


También conviene valorar los pros y los contras de este deseo. Esta es otra de las cosas que aprendí con mi amigo, y luego con algunos profes de filosofía, saber diferenciar entre deseos y caprichos. Hace tiempo leía también esta frase que me hizo gracia, “donde el amor fuera una necesidad del alma y no un capricho del culo”, hay personas que no tienen sueños o deseos, sino fantasías sexuales y caprichos, hay personas que no aman, hay quienes practican turismo emocional. Es lo que nos ha tocado vivir con las infinitas opciones que ahora tiene el ser humano, que no todos entendemos lo mismo de las mismas palabras, que confundimos conceptos e incluso a veces no sabemos ni lo que queremos de verdad. Por eso el camino del caballero, como cualquier otro camino disciplinado requiere de un profundo conocimiento de uno mismo y sus motivos motores, y eso que me encanta.

Para mí la respuesta a la pregunta de para qué quiero una pareja creo que ha sido casi siempre la misma, para compartir con ella lo que me gusta de la vida y disfrutarlo juntos. Al menos casi siempre he intentado moverme siguiendo esa respuesta, de hecho mi última pareja me conquistó con esa respuesta. Estábamos hablando sobre la vida, y siendo 14 de Febrero hablábamos sobre las parejas, ella me dijo, lo bueno de tener pareja es que tienes alguien con quien compartir todo lo que te apasiona y disfrutas. Será por cosas que nos apasionan y disfrutamos, vaya dos, jajajaja. Para qué es una pregunta que también me he hecho varias veces a lo largo de la vida... ¿para qué vivimos? ¿Por qué estamos vivos? ¿Qué interés tiene la vida en tener a estos monos tan raros haciendo cosas por la tierra? ¿Cuál es el sentido o significado de la vida? ¿Qué le aporta al mundo el hecho de que nosotros estemos vivos? ¿Para qué todo este uso de energía y recursos?


Sé que soy un rallado de la vida y que hay preguntas sin respuesta, y gracias a mi disciplina mental con eso, sigo adelante asumiendo que hay preguntas que quizá no tengan respuesta y mientras tanto intentando aportar lo mejor de mí a la vida, no sé para qué estamos aquí, más ya que estamos si podemos hagamos que sea divertido y agradable a los demás. Este es el camino del buen caballero, tratar al resto del mundo con amabilidad, aportando en la medida de lo posible calidad a la vida de los demás. Como ya decía una de nuestras frases de quirotao, no hace falta ser los mejores para dar lo mejor, todos podemos sumar calidad a la vida de los demás. Eso es lo que nos hizo diferentes frente a otros chicos más guapos o más populares, las chicas se sentían a gusto con nosotros, sumábamos calidad a su vida.

Ya ves que cosa tan complicada, algo muy sencillo que podemos hacer todos, que nuestra presencia sea agradable, no estoy diciendo que seamos lameculos, a ver si somos un poco listos. No se trata de ir sirviendo a todo el mundo, se trata de tener detalles de calidad con las personas a las que apreciamos, y si podemos con todas las personas que se crucen en nuestro camino. No digo de perder la vida por agradar a todo el que se nos cruza, digo, si es posible, que nuestra presencia sume calidad a nuestro entorno.


Pues eso, que todo un placer la vida que he vivido, las personas que he conocido y todo lo que he aprendido, ya por todo esto me doy por más que satisfecho. Lo mejor, que parece que no acaba aquí la película!! Seguimos jugando para Bingo!! A ser felices, a disfrutar la vida!! Ya que estamos aquí... :)

domingo, 19 de mayo de 2013

Sexo y amor

Hace tiempo que le llevo dando vueltas a la frase que dice “Desde que el sexo se volvió fácil de conseguir, el amor se hizo difícil de encontrar” Bueno, y eso de fácil, tampoco os lo creáis, porque como dice el chiste “Me compré una caja de condones que dice sexo seguro... y ya llevo un mes con la caja y nada!!”.



Hoy me planteaba la dirección, o la aproximación de una cosa hacia la otra. Podemos ver el sexo como una expresión del amor, ir del amor al sexo. O como parece que se pretende hoy en día, quien así lo pretenda, sexo como camino al amor. Es curioso cómo resulta que habiéndonos liberado de los tabús respecto al sexo tampoco parece que hayamos recibido esa felicidad que esperábamos alcanzar y el sexo ha perdido gran parte de su valor como conector de personas. Ahora incluso se puede ver como una mera actividad física, sexo deportivo.


Simplemente reflexiones. Como científico que me siento, me da por plantear hipótesis y teorías, y como buen científico empírico muchas veces las someto a prueba en mis propias carnes, con las consecuencias que eso conlleva. Generalmente risas por parte de mis amigos y quienes conocen las historias.



Hace tiempo que ando también reflexionando acerca de los paradigmas, los sistemas de creencias que nos predisponen a percibir la realidad de un modo determinado. Hacer un cambio de paradigma, cambiar todo nuestro sistema de creencias, resulta en un cambio total de vida.


Muchas veces se ha comparado el amor con el fuego, se usa el fuego como símil del amor y se muestran semejanzas y parecidos. Que si donde hubo fuego brasas quedan, o cenizas, o quemaduras... Muchas veces nos hemos preguntado cómo surge el amor, parece común pensar en una primera chispa que prende ese fuego. ¿El amor se puede construir? ¿Fabricar? ¿Crear? ¿O surge y en nuestra mano queda alimentarlo o extinguirlo?




Teniendo como objetivo el buen amor, el gran amor, cabe pensar que uno buscaría la mejor manera de crear o alimentar ese gran fuego. Para ello uno esperaría contar con el mejor combustible y la mejor chispa, ¿o da igual? Y luego está también la habilidad para hacer un fuego o cuidarlo.

Literalmente hablando, yo me creía sabedor de cómo hacer un fuego, y me salía más o menos bien. El caso es que siempre prendía, el caso es también que me acababa cogiendo unos dolores de cabeza más que interesantes. Aquí es donde llega la ayuda de amigos y allegados al avisarte que tienes la casa llena de humo y que el fuego puede ser fantástico, pero quizá conviene abrir las ventanas para no morir intoxicado, que el dolor de cabeza probablemente venga del humo.

Podemos buscar también la similitud entre fuego y amor y los humos tóxicos derivados de un mal fuego, o un fuego mal atendido o poco ventilado. Cada uno que encuentre los parecidos que le apetezca.




Hoy la chispa de iluminación ha venido planteando el amor como fruto del azar o el amor como fruto de un trabajo elaborado. Planteábamos la hipótesis de reunir madera de calidad, aprender todo lo posible sobre gestión y cuidados del fuego, y una vez reunido todo esto, intentar provocar una chispa que prenda nuestro combustible y luego mantener ese fuego bien vivo y atendido con todo el buen hacer aprendido mediante el estudio o la práctica directa del método ensayo/acierto/error. Eso puede ser una opción que nos puede gustar a unos más que a otros.




La otra opción hoy la hemos planteado viendo el amor como fruto del azar, donde de repente una chispa prende, y si queremos que crezca, vamos como locos buscando combustible que poder echarle para mantenerlo con vida. De este modo le vamos echando lo primero que tenemos a mano o vamos encontrando por el camino, vamos improvisando y dejamos gran parte del resultado en manos del azar y la suerte de acertar con el combustible, cantidades y cuidados. Como en todo esta opción tendrá sus defensores y detractores.




También podemos hacer una mezcla de los dos estilos, plantear nuevas hipótesis... simplemente os comparto mis reflexiones de hoy, me han gustado. Creo que las grandes preguntas llevan a grandes respuestas. Las respuestas cambian con el tiempo, lo importante, lo que nos hace avanzar, son las preguntas. :)

A disfrutar!! :)

viernes, 26 de abril de 2013

Objetivos y escala de valores

Volviendo con la temática de los juegos de rol o similares. Sigo jugando al juego ese (Dragons of Atlantis), no sé si estaré perdiendo el tiempo miserablemente, pero me da para pensar mientras juego y saco mis conclusiones y parecidos con la vida. Reflexiono y me inspira para compartir más reflexiones por aquí, así que bienvenido sea :)



Como os contaba, hay foros donde te explican cómo jugar, cómo jugar mejor y dónde encontrar los objetos importantes para el juego. Encontré también un jugador que preguntaba “¿Cómo se gana este juego?” Bien, la respuesta que le dieron no tiene interés aquí. No se gana, es un juego que no acaba nunca, no hay objetivo, más allá de seguir creciendo, tener más tropas, más territorios, meterte en misiones más difíciles y así hasta que te aburras. Vale, ¿y en la vida? ¿Cómo se gana en la vida? ¿Cuál es el objetivo de la vida, la meta? ¿Es como estos juegos sin final donde el único objetivo es seguir creciendo y tener cada vez más? ¿O igual estos juegos y la vida es para disfrutar? ¿Para disfrutar mientras juegas, mientras te pones a prueba, mientras superas misiones, mientras vives?

Esta es una de las preguntas clásicas de la filosofía, ¿Qué somos? ¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos? Pues eso, ¿Cuál es el objetivo de este juego de vivir?

Muchas veces hacemos las cosas sin pensar mucho en el objetivo o a dónde nos conducen, no nos planteamos a dónde queremos ir, o sí queremos ir realmente a donde parece que queremos ir, y lo mejor de todo ¿para qué o por qué queremos ir allí?. De aquí creo yo que salen luego muchas de las frustraciones y sensaciones de vacío de las personas, y el sueldo de psicólogos, psiquiatras y farmacéuticos. Estos se hinchan a tratar personas con depresión, bien con terapias bien con fármacos. Asusta la cantidad de antidepresivos que se venden diariamente en las farmacias, no os hacéis idea, miedo da. Hacemos cantidad de cosas creyendo que eso nos proporcionará el placer o felicidad que anhelamos, o creemos que nos falta para sentirnos mejor, y luego resulta que no. Y entonces vienen las depresiones y la sensación de inutilidad de la vida, de estar más perdidos que un hijoputa el día del padre... Pongo un poco de humor entre tanta reflexión profunda para alegrarnos la lectura, que el humor es inteligencia también, la risa es sorprender al cerebro con algo inesperado.


 

Sin entrar en paranoias ni reducciones al absurdo, que de esto también tengo experiencia, hay que pensar, sí, pero tampoco hay que pasarse, que menudos dolores de cabeza me he cogido pensando en exceso. Creo que uno debe pensar en la medida que lo necesite, y siempre con el objetivo de ser más feliz, si pensar de más te hace sentirte peor y no encuentras la manera de ser más feliz con ello, deja de pensar más allá. Si le damos demasiadas vueltas a todo perdemos las referencias y entonces caemos en las paranoias y los absurdos, tengamos precaución, cada uno debe encontrar su límite.

En el coaching, palabra que no me mola mucho porque se ha puesto de moda, y creo que con la moda se desvirtúan algunas cosas, se utilizan muchas herramientas útiles. Antes pensaba que el coaching era como la psicología para los que no tenemos depresión ni traumas. Creo que uno va al psicólogo cuando estas depre o traumatizado, cuando estás en los números más bajos de la escala anímica y buscas volver a los números de mitad de la tabla, un 5, un 7. Claro, los hay que por debajo del 7 estamos poco y somos unos motivaos de la vida y pensamos que hay números más allá del 10, para eso pensé que valía un coacher, para llevarte del 7 al 13, 15, o más allá aún. Pero claro, aquí viene la parte menos alegre, creo que uno no te puede llevar a donde no ha estado, uno solo puede hablar de lo que conoce.





Por eso muchos psicólogos están tocados y los psiquiatras más, porque pasan gran parte de su vida tratando con los números más bajos de la escala. Mis respetos y reconocimiento a todos ellos, que yo no tendría el valor de hacerlo. Pues ahora con los coacher pasa que como esta de moda, todos somos coachers... y te encuentras con algunos que podrían aplicarse sus consejos. Mi abuelo sí que es un coacher y no va presumiendo de ello ni sabe lo que es. Él tiene sentido común y la experiencia que da mucha viva vivida, sabe de los errores y aciertos que ha cometido, ha vivido mucho en su propia carne y en la de los demás, ha reflexionado sobre ello y sacado sus propias conclusiones. Se paró a pensar sobre las cosas y las consecuencias, reflexionaba.

Volviendo a las herramientas de coaching o los planteamientos sensatos de toda la vida, ¿y tú para qué dices que quieres conseguir qué? ¿Y eso a dónde te va a llevar? ¿y entonces crees que luego serás más feliz? Lo mismo con algunos juegos, ¿me quieres decir para qué almacenas tanta madera? ¿Para que la quieres? ¿Y esta construcción? ¿Y este objeto?


Una de esas herramientas útiles es la rueda de la vida, o escala de valores, podemos hacerlo como queramos. El caso es coger un círculo y repartir porciones a los campos de nuestra vida: Desarrollo personal, amistades, deporte, trabajo, propósito vital, servicios a la comunidad, familia, amor, ocio... yo que sé, los aspectos que consideréis que os importan en vuestra vida. Le dais un porcentaje de la importancia total en vuestra vida, es un ejercicio interesante plantearse qué nos importa más, ¿el ocio o los amigos, la familia o el trabajo? ¿Y en qué orden va cada cosa o cuánto porcentaje tiene cada una?

Saber qué es lo más importante para nosotros nos ayuda a la hora de tomar decisiones, siempre que a la hora de tomar una decisión nos preguntemos ¿Esto a qué suma? ¿Me acerca a mis objetivos en qué campo?. Saber la importancia relativa que tiene una cosa frente a otra también es útil. Así cuando tengamos que elegir entre trabajo y amigos, familia y trabajo, o cualquier combinación posible, sabremos cuál es más importante para nosotros y eso nos facilitará la elección. La felicidad es saber elegir, es tomar decisiones, y la disciplina es saber elegir entre lo que más queremos y lo que queremos ahora.

Yo he reflexionado bastante sobre ello, últimamente reflexiono en concreto sobre la escalada y el papel que tiene actualmente en mi vida. Conviene revisar la rueda o escala de vez en cuando, porque resulta que no es fija, va cambiando con el tiempo :) Soy un flipao de la escalada, un enfermo, lo reconozco, no puedo pasar diez días sin escalar, lo necesito, si no escalo en ese tiempo me cambia el ánimo. Fácil solución para mí, escalo dos/tres veces por semana y todo controlado, siempre feliz y animado. Já, si todo fuera tan fácil... y cuando llueve? O por lo que sea no puedo escalar? Es más, últimamente escalar para mí ya no es lo mismo, ya no es ansia de escalar, vale, no será ansia pq voy bastante a menudo y no siento esa necesidad mortal. Ahora me he vuelto sibarita, me mola escalar, sí, pero para mí escalar es mucho más que subir piedras o agarrar presas. Me he dado cuenta que lo que realmente busco de la escalada es el tiempo de calidad con mi buena gente del mundo de la escalada. Mis risas con los gansos de mis amigos, nuestros psicofallos, nuestros chistes, y mientras, escalamos un rato. También tengo mis días de necesidad física o mental de ir a escalar, de cansarme físicamente, de centrarme sólo en la escalada y parar mi mente por un rato, sólo centrarme en el movimiento.


Ordenando mi escala de valores tengo mi manera particular, se basa en quitar cosas, pensar de qué podría prescindir y en que orden, ¿qué sería lo último que querrías dejar de hacer o tener? Lo hice una vez también con las partes de mi cuerpo, ¿Cuándo dejarías de ser tú? En mi caso hasta que pierda la cabeza seguiría siendo yo. Sí, una cabeza en un frasco al estilo Futurama seguiría siendo yo, podría aún disfrutar de muchas cosas, de reírme y de pensar cosas, creo que soy tremendamente mental, me encanta jugar con la mente. Es como las necesidades básicas de la vida, podemos vivir sin comida 30-40 días, sin agua dos o tres, sin respirar dos o tres minutos. Pues para mí igual, sin escalar un mes, sin pensar... unas horas, jajajajaja.

También la rueda o escala aumenta a medida que vas satisfaciendo necesidades básicas, y empiezas entonces a sentir nuevas necesidades mas avanzadas, trascendencia, servicio a la humanidad, propósito vital... Como en los juegos, cuando ya tienes garantizada tu supervivencia empiezas a ayudar a la alianza de la que formas parte y la que en un principio te ayudó a tí. En la vida pasa algo similar, además ayudar a otros proporciona un sensación muy interesante, sentir que no eres sólo tu persona y tus éxitos, sino también parte de todos aquellos que ayudas a que los demás consigan. Muy agradable, pero ojo, no os volváis locos y salgáis a ayudar a los demás a lo loco, primero garantizaros vuestro bienestar, y luego ya sentiréis que estáis preparados para dar un paso más, andar antes que correr, correr antes que volar. Sólo quien es realmente feliz puede repartir felicidad, sólo quien realmente está bien puede transmitir esa sensación. Que también hay mucho salvavidas por ahí suelto que debería mirarse un poco el ombligo primero. Salir a barrer las casas de los demás dejando la nuestra por barrer... en nosotros tenemos trabajo para rato, no os ansiéis, ya llegará vuestra hora. Primero construir y desarrollar vuestro reino, ya llegará el tiempo de ayudar a otros y entonces vuestro gran reino podrá dar lo mejor de sí mismo por un objetivo mayor que sí mismo.

Bien, hasta aquí las reflexiones de hoy, que me vicio y me enrollo y se me va las horas y las páginas. Os voy a pedir ayuda, para ayudar hay primero que preguntar cómo podemos ayudar y quedarnos para escuchar la respuesta. Me gustaría que me ayudarais con vuestras opiniones, quiero que leer mis reflexiones sea agradable, que no sea pesado, pienso que a veces quizá puede ser demasiado largo o qué se yo... ¿Consejos? ¿Sugerencias? ¿Opiniones? Con total libertad, decir lo que penséis, en público o privado, mil gracias!!

A disfrutar la vida!! Está en nosotros! :)

martes, 26 de marzo de 2013

Fluir con la vida y la muerte

Estos días quería escribir sobre el concepto de fluir con la vida. Viendo la vida como un todo holístico donde todo influye en todo y podemos verlo todo de modo armónico. Fluir con la vida es interesante, y quizá fácil para quien siempre tiene mil planes de reserva. Mil planes que hacer con buen tiempo en Semana Santa, mil ideas para disfrutar al sol... o unos cuantos planes para hacer bajo techo si la vida decide que no toca sol esta semana :) ¿Para qué frustarme porque no hace bueno? Echemos mano de los planes alternativos para el mal tiempo.

Casi siempre podemos hacer lo que queramos, sólo que unas veces estará favorecido, y otras algo más dificultado. Siempre puedes escalar, si hace frío y no llueve pues escalarás mejor en granito a bloque. Si hace calor, la caliza será una buena opción. Si llueve... pues te queda el indoor o mejorar tu técnica de agarres en mojado, puedes hacer lo que quieras, pero si lo quieres hacer lo mejor posible, igual tienes que elegir el mejor momento. Para ello, la sabiduría y la paciencia ayudan. Sabiduría para saber qué es lo mejor, paciencia para conseguirlo. Bueno, y unas cuantas cosas más hacen falta, pero eso da para largo. :)

Fluir con la vida, es algo que busco desde hace tiempo, y para ello ante todo lo que me pasa busco sacar el mejor partido o aprendizaje, no forzar acontecimientos, sino fluir. ¿Aprendizajes de aguas bravas? En parte. Conocer las corrientes y esperar el mejor momento para dar la palada acertada.


Hoy la muerte vuelve a tocar mi círculo de personas cercanas y queridas. Podemos llorar, por quien se va, por quienes nos quedamos. Es lo natural, lo que nos sale, lo fácil, lo favorecido socialmente, lo aceptado. También podemos aprender de lo que ocurre, siempre.

La muerte es parte de la vida, y así se me ha enseñado en casa. Mi abuelo paterno murió en nuestra casa, con nosotros, hasta el final. Nos dejaron llorar, pero no querían mucha pena, mejor cariño y los buenos recuerdos y enseñanzas de quien se va. Si quieres creer en las almas y los espíritus, que nuestra pena no lastre el viaje del alma que abandona ese cuerpo. Que nuestro cariño y agradecimiento por todo lo bueno compartido sea su equipaje. Eso es lo que aprendí entonces, tendría menos de 10 años.

Creo que la siguiente muerte impactante que recuerdo es ya la de mi hermano mediano. Sé que no tengo muy claros los recuerdos de ese tiempo. Él tendría 13 años si llega, yo quizá 18. No entraré en detalles del proceso, sólo en el aprendizaje. Recuerdo ver llorar a mi familia y sentir que nada era correcto y nada tenía sentido. En ese momento reniegas de todo, ¿religión, medicina, justicia? Nada tiene sentido, nada es justo, nada es acertado. Buscas algo que justifique lo que sucede. Elegí ver lo sucedido del siguiente modo: Él es un grande, grande que ya terminó su misión aquí, los demás aún no hemos terminado, aún estamos en ello, aún tenemos mucho por hacer, por aportar. Él se va, nosotros nos quedamos, y nos quedamos con su relevo. Quien se va deja un hueco en la vida, un hueco que nos corresponde a nosotros llenar. Reír todo que él ya no reirá, disfrutar todo lo que él ya no disfrutará. Sonreír, querer, ayudar, aportar, crear. Todo lo bueno que él daba al mundo, un mundo que se queda sin uno de sus grandes. En ese momento yo tomé su relevo, yo empecé a disfrutar de todo por los dos, a sentir el doble. A recordarle en los grandes momentos, a sonreirle en mis disfrutes. Esto pensé que sólo me pasaba a mí, y resulta que Albert Espinosa en su libro El mundo amarillo cuenta algo similar. Lloré y sonreí al leerlo.


La siguiente muerte cercana que recuerdo es la de mi abuela materna. Ahí el mensaje fue muy claro. La imaginé mirándome extrañada, ¿qué haces aquí dentro llorando? La vida está en ti y ahí fuera, sal y VIVE. Vive mientras tengas fuerzas, sé bueno, sé grande, ahora que la vida está aún contigo. Disfruta y vive todo lo que aquellos que nos vamos ya no haremos, toma mi relevo, aporta al mundo lo que yo ya no puedo dar más. El cariño y su gusto por enseñar llevo. Los días de verano en las piscinas, disfrutando de no hacer nada, sólo disfrutar del sol. Las partidas de cartas. Los aperitivos de salida de misa. Disfrutando la vida en los detalles.

Luego vinieron las muertes de los compañeros de montaña. Del primero me quedo con la tarea de enseñar la montaña que él veía a los jóvenes, a disfrutarla y quererla como él hacía. Y controlar nuestras fuerzas y resistencia, no forzar a poder con todo, eso le mató. Se durmió al volante y afortunadamente se mató solo. Del segundo me queda más montaña, pasión por la escalada y su transmisión de aprendizajes. Será que siempre me rodeo de maestros o que todos somos maestros de algo. Nuevamente me queda disfrutar lo que él ya no puede disfrutar, sus montañas, sus clases, sus enseñanzas. Y más autocontrol y gestión de nuestras propias fuerzas y capacidades. Guárdate fuerzas para los imprevistos, ten siempre un plan de emergencia. Murió en su montaña, haciendo lo que disfrutaba. El tercero y último por ahora, me deja más pasión por la escalada, más risas, más alegría, más regalar a todos, más ser un payaso y reír en cualquier momento y con cualquier persona, reír con los clientes. No sé por qué se mató, no sé qué salió mal, me recuerdo una vez más que nada es seguro, puedes morir en cualquier momento. Así que vive ahora, no esperes a mañana, no pierdas tu tiempo ahora. Él también murió escalando, haciendo lo que disfrutaba.


Cada muerte es una despedida, llora si quieres. Y mira lo que te enseña, aprende. VIVE tú que estás vivo, aporta lo que quieras aportar, ahora, porque hoy es siempre todavía, porque toda la vida es ahora. Aprende de quienes que se fueron, y quédate con lo que te gustó, sigue llevando en ti lo que aportaban. Cuando uno se va, una luz se apaga, no dejemos que el mundo se oscurezca, sigue iluminando el mundo por ellos, brilla con tu luz y con la suya.

Cada palo que recibimos puede ser la excusa para no levantarnos o el motivo para hacernos más fuertes. Leí un cuento que relataba la historia de un caballo que cayó en un pozo. Los hombres del pueblo estuvieron haciendo planes para rescatarle y no encontraban la manera o no compensaba el coste por el valor del caballo. Finalmente decidieron sepultarle. A cada palada de tierra que le echaban encima el caballo se sacudía la tierra y la pisoteaba. Palada a palada, su suelo subía hasta que finalmente salió del pozo por sí mismo. Seamos ese caballo, no dejemos que la tierra que nos cae encima nos sepulte, hagamos con ella un suelo que nos eleve :)


Disfrutad la vida, ahora. Aprended de los que se fueron, tomad su relevo, brillad por ellos. Gracias! :)

lunes, 18 de febrero de 2013

Poniendo en práctica algunas ideas poco sensatas

Hoy he ganado otra batalla a la muerte, antes de las 10. Así se empieza una semana a lo grande, jajajajaja.

Cuando uno se da permiso para enfermar.

El cuerpo es muy listo y nos escucha, hay quien no se pone malo porque se cuida y el cuerpo no tiene queja. Hay quien no se pone malo porque no tiene tiempo y ningún momento es bueno para ponerse malo. Así, aunque el cuerpo tenga alguna queja, se va aguantando hasta que el momento sea propicio para enfermar y sanar lo pendiente. Por eso muchos enferman en los días de vacaciones y no se ponen malos entre semana o cuando tienen que hacer muchas cosas. El sábado por la tarde mi cuerpo fue preparándose para enfermar sabiendo que tengo unos días por delante de “relax”. Ya, el caso es que no me viene bien enfermar, tengo cosas mucho más interesantes que hacer y disfrutaré más de estar a tope mientras las hago. Para eso uno presta atención a cuidarse día a día y no agotarse para no llegar al extremo de enfermar, si vas reposando y sanando a diario no necesitas parar en el taller/cama.

Bien, pues ayer ya le dije a mi cuerpo que naranjas, que no me iba a quedar malo en casa con la de cosas interesantes que tenía por delante fuera de casa. El día acabó medianamente bien, a las 12 en la cama y esta mañana me he levantao mejor. El caso es que viendo que tengo un día por delante para estar por casa tranquilo, esta vez sí que sí, llueve y no voy a ir a escalar, decidí hacer una cura rápida. Hay diversas curas de cultura popular de pueblo que uno va probando para ver cual le funciona mejor, alma de científico experimentador que tiene uno, las hipótesis están muy bien pero hay que pasar de la teoría a la práctica y qué mejor que probarlo en uno mismo.

Hoy que no me iba a relacionar con nadie elegí la cura del ajo. El ajo es un gran purificador o algo así. El caso es que no hace luego muy agradable la convivencia. No es que huela el aliento a ajo, es que el cuerpo desprende ajo por todos los lugares que puede, por transpiración de la piel, por las mucosas, así todo aire o agua que desprendemos huele a ajo. Pues parece que hay un truco para que eso no pase, y es envolverlo en aceite, de este modo, por química, al disolverlo en aceite en vez de en agua es menos volátil. La cura del ajo con adaptación consiste entonces en tomarse un ajo en ayunas con una cucharada de aceite. Ya hay que tener estómago para empezar así el día. Lo suyo es hacerlo con un ajo pequeño, pero como yo no tenía pequeños pues he partido uno grande, también le he quitado el germen por si fuera verdad que es eso lo que más huele.

Creo que he escogido la mitad más grande. Ya masticarlo con la boca llena de aceite ha sido una gran prueba a primera hora de la mañana. Aguantando unas cuantas arcadas lógicas. Me he mareao, como era de esperar, jajajaja. Y con esfuerzo he conseguido tumbarme en la cama sin vomitar la bomba que le acababa de regalar a mi estómago. Mentalmente intentaba convencer a mi estómago que nos iba a hacer bien, que había que aguantarlo dentro, que era para nuestro bien. Bueno, controlando la respiración y los reflujos gástricos hemos aguantado como unos 10 minutos. Transcurrido ese tiempo he concluido que me había pasado con la dosis, me empezaba a doler la cabeza bastante fuerte. Me habré intoxicado, no estaba preparado para esta experiencia.

Intenté calmar el estómago añadiendo algo fresco que pudiera disolver esa bomba. Ahora lo pienso y quizá lo ideal hubiera sido algo de helado, pero entonces opté por zanahorias. Y beber un poco de agua. Todo con dudas sobre el efecto que esto pudiera causar en mi estómago. Conseguí meter dos zanahorias y un par de tragos de agua. Pero el dolor de cabeza no cesaba, los mareos crecían. Había que resetear, dejarse vomitar o provocar el vómito lo más rápido posible. Si antes me dolía un poco la garganta quizá por irritación provocada por aire caliente y seco, ahora me duele por un motivo más que justificado. Dos dedos de escalador hurgando por ahí buscando provocar el vómito.

Objetivo conseguido. La zanahoria le ha dado un vivo color. El dolor de cabeza ha remitido.

Estas experiencias en un lunes antes de las 9 de la mañana te dejan un poco sin fuerzas. Necesitaba insuflarme nuevas ganas de vivir, suerte que la noche anterior me había reservado un mail que tenía muchas ganas de leer para esta mañana, para levantarme con bien de ganas. Bendita música, escuchar un directo de Fito mientras leía el mail ha devuelto el color a mi cara, mi cuerpo vuelve a recuperar su estado habitual de energía. Ya vuelvo a reír pensando en las aventuras en las que me meto yo solo de manera totalmente gratuita.

Me encanta mi manera de ver la vida, mi pauta explicativa. Si me pasan cosas malas y no consigo verle la parte positiva o graciosa, al menos intento consolarme pensando que quizá me sirva para entender, comprender, y ayudar si es posible, a quienes pasen por las mismas experiencias. Es la utilidad que le he encontrado a mis escarceos con la depresión, me aburre sobremanera estar deprimido, me parece una pérdida totalmente absurda de tiempo que podría estar disfrutando. Quiero creer que unos días deprimido me aportan el contrapunto que me permite disfrutar mucho más de mis días normales y me permite comprender a las personas que pasan por periodos depresivos.

Mi experiencia de esta mañana ha sido muy instructiva. Me ha reafirmado en mi capacidad de poner en práctica ideas poco sensatas aparentemente, ya pintaba mal la idea de un ajo con aceite en ayunas un lunes. Mi capacidad de control mental sobre mi cuerpo, diez minutos convenciendo a mi estómago de no expulsar esa bomba. Mi capacidad de reflexión y corrección de errores, ha sido una mala idea, retrocedamos: vomita. La utilidad de una de las enseñanzas de mi padre, aplazar las satisfacciones, gracias a que tenía aplazada la satisfacción de leer ese mail, esta mañana he podido recuperarme en poco tiempo de mi agotamiento.

Y sigamos sacando provecho a esta experiencia, espero que os hayáis reído. Gracias a que de los errores se pueden aprender también de segunda mano, aquel que no quiera experimentarlo en su propio cuerpo tiene el informe de mi experiencia al respecto. Como uno solo puede hablar desde el ejemplo, yo os invito a que pongáis en práctica vuestras hipótesis, redactéis un informe posterior y lo compartáis con el mundo si queréis. Las ideas están muy bien, pero hay que pasar a la acción.

Después de esto el día no puede hacer más que mejorar, a por ello! Gran lunes a tod@s!

Os dejo también una imagen con frase que me encanta: El hecho de que yo te dé consejo, no significa que sepa más que tú. Sólo significa que he hecho más estupideces. Jajajajaja.

sábado, 26 de enero de 2013

En la vida hay tres tipos de personas...

"En la vida hay tres tipos de personas, las que saben contar y las que no" Me encanta el humor, y si es absurdo mejor. Es una de las grandes fortalezas de una vida feliz. Hoy no iba a escribir sobre esto, pero ya que estamos con herramientas potentes...


¿Cuáles son tus fortalezas y cuáles tus debilidades?

Hay quien sostiene que tus fortalezas son aquellas cosas que sabes hacer bien o dominas, y tus debilidades aquellas que no se te dan bien o desconoces. Bueno, es una teoría, y a partir de esa teoría puedes trabajar con tus fortalezas o trabajar en tus debilidades para que dejen de serlo.

El otro día conocí una nueva teoría que me gustó mucho más. Presenta las fortalezas como esas actividades o cosas que te fortalecen. Y las debilidades como aquellas que te debilitan. Sostiene que si nos dedicamos a nuestras fortalezas nos fortalecemos, nos energetizamos. Y esto ya me encantó.


El perfil de contratación ideal en Decathlon, entre otras recomendaciones, indicaba algo así como "Aquella persona vital que termina el día con más energía que con la que empezó". Cuando ví esa indicación aluciné un poco. ¿Cómo puedes acabar con más energía? ¡Eso contradice los principios "físicos" del trabajo! Y bueno, entonces quedó archivado como otra idea genial del Decathlon que no se podía llevar a cabo.

El caso que al conocer esta nueva manera de ver nuestras fortalezas y debilidades, recordé ese momento y ¡Eureka! ¡Ahora veo la manera! Si nos dedicamos a nuestras fortalezas, esas actividades que nos recargan, nos fortalecen, nos energetizan... Cuanto más las hagamos más energía tendremos y así podemos entrar en un bucle positivo. Ya nos las ingeniaremos para dormir si es que hace falta.

Vale, ahora toca buscar cuales son esas fortalezas nuestras... Los amigos del mindfulness y el flow, creo que hablan de algo similar pero dicho de otra manera. Fluir creo que está bastante relacionado con las fortalezas, pero aún no he estudiado mucho sobre ello, igual me equivoco.



La idea que me ha llevado hoy a escribir es la frase tan manida de "En la vida hay dos tipos de personas..." (rellenar al gusto). A mi me gusta la frase que acaba con "a las que les pasan cosas, y las que hacen que les pasen cosas". Siempre he pensado que uno tiene su granito de arena y lo pone en el plato de la balanza que quiere. La vida está llena de balanzas. La vida es un equilibrio dinámico.

Hoy leía sobre el pesimismo y el optimismo, se preguntaban ¿de qué bando eres? ¿De los que comparten malas noticias, desgracias y malos augurios o de los que se empeña en sacar a relucir la parte alegre de la vida?

Hablaban sobre la energía que creamos en el mundo al hacer una cosa y otra. Algo en lo que ya pensaba hace unos 4 años al menos y que abrió mi primer blog (SOMOS LO QUE NOS CREEMOS). Esto tuve la suerte de vivirlo en mis carnes gracias a mi padrino. Siempre que me hablaba lo hacía con apodos de aprecio del tipo, "fenómeno, monstruo, grande, campeón". Siempre le he querido mucho y tenido mucho aprecio, además tiene un gran sentido del humor y siempre tiene alguna gracia o chiste nuevo. Pensando en gente con la que me encontraba agusto, pronto me venía a la mente su imagen, y me pregunté por qué. Descubrí que era por su manera de tratar a los demás, su presencia es agradable, su compañía un placer. Y como yo creo que todos podemos mejorar, decidí incorporar en mí esa faceta suya de usar palabras agradables al dirigirme a las personas. Creo que me ha ido muy bien desde entonces :)



Esto siempre me recuerda el cuento, la fábula o la metáfora del camarero y las tres tazas. Según este cuento, una persona que toma un café puede salir del lugar de tres maneras: peor, igual o mejor que cuando entró. Y esto, al margen del café, se debe a su trato con el camarero. Si el camarero es desagradable con el cliente, este saldrá del local peor que entró. Si el camarero es correcto pero distante con el cliente, este puede salir igual que entró. Si el camarero es amable y atento con el cliente, este puede salir mejor que entró.

Tengo mis dudas sobre salir igual, creo que todos tenemos un efecto sobre cada persona con la que entramos en contacto, para mejor o peor. Entonces, ¿Qué queremos aportar? ¿Cuál queremos que sea nuestro efecto sobre los demás?

A disfrutar la vida! :)