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viernes, 20 de septiembre de 2013

Sensibilidad, amplificando la felicidad y disfrute


Sigo dándole vueltas a esta frase, y sí yo también tengo mi pasado, no es un pasado muy luminoso, tampoco es de los más oscuros. Me sirve para ejemplificar algunas ideas. Hasta los 16 años viví en barrios no muy ideales, no eran el Bronx, pero tenían sus peligros. Nací en Aluche, y me crié conviviendo habitualmente con gitanos, he vivido en primera fila las peleas de perros y he jugado al fútbol esquivando sus charcos de sangre, algo poco agradable. He robado y me han robado, he pegado y me han pegado, he manejado navajas de mariposa y con suerte nunca me han pinchado, hemos corrido huyendo de otras bandas y de la policía... tuve una infancia entretenida. Como conté en el post Vivimos en un mundo de maravilla, me crié en un ambiente en el que o tú golpeabas o te golpeaban, y aprendí a golpear primero, pero eso no ha sido toda mi vida.

A los once años nos mudamos a vivir a la Ciudad de los Ángeles, otro barrio de Madrid, entre Villaverde y Orcasitas. Allí había menos gitanos, pero no me faltaban las peleas, los robos y los peligros. Allí mi mejor amigo era de otra cara del mundo, colegio de curas, niño bien que nunca ha roto un plato, yo aún seguí por un tiempo partiéndome la cara y las gafas con cualquiera que me provocara. Fumé desde los 11 a los 16 años, no por vicio, sino por intentar ser más malo, por aparentar una imagen que no invitara a darme una paliza. A los 14 años creo que tuvo lugar uno de los grandes cambios de mi vida, a los 23 también, me gustan los números que suman 5.


A esa edad ya estaba en el instituto, volvían a aparecer las navajas y cosas más fuertes. Viví algunas experiencias surrealistas, de película. Volvía a casa agradeciendo tener una familia normal, un refugio donde aislarme de ese mundo extraño y violento. Algunos conocidos pasaron por la cárcel y cuentan los rumores que algunos murieron a tiros, vi los estragos de las drogas en personas cercanas y decidí que no quería acabar así. Todo esto sin haber visto aún la película de Requiem por un sueño, es traumática, aún dudo si recomendarla como visionado obligatorio en los institutos. Si después de ver esa peli aún quieres meterte en drogas, debes visitar un psiquiatra o solicitar ingreso voluntario.

Con 14 años tuve mi primera novia, y me volví menos machote, menos duro, ya no te juegas tanto el tipo cuando tú no eres el único que va a sufrir si sales mal parado de algún fregao. Redescubrí el miedo, si te importan los demás y su sufrimiento no te la juegas tanto. Entiendo a los superhéroes y villanos solteros, no tienen más que perder que perderse a si mismos. Así empezaría mi transformación, ¿cómo no estar agradecido a las mujeres?, creo que son de los elementos vitales más transformadores que conozco. Por aquel entonces hice uso de uno de los grandes dones que se nos ha dado a los seres humanos, la imaginación y proyección de futuro. No hacía falta ser muy listo para intuir donde acababa el camino que seguían mis compañeros, ya habíamos visto algunos ejemplos, con 14 y 16 años ya había quienes lo habían vivido todo, drogas, coches, sexo, armas, diferencias con la policía... Vivían al límite, pocas cosas les quedaban por probar que no fuera subir aún más las dosis. Así íbamos a acabar muriendo pronto y consumidos.


Entonces descubrí también la manera de ver la vida de algunas mujeres, descubrí el concepto de sensibilidad, explicado fácil y para que lo probéis en casa usaré el ejemplo de la sal y los saborizantes. Cuando comes algo muy salado o con mucho sabor, tu paladar se acostumbra, y si luego comes algo de sabor más sutil no eres capaz de apreciarlo, sólo eres capaz de apreciar cosas de sabores tan fuertes que superen al último. Los que practican Muay Thai dicen que se destrozan los nervios de brazos y espinillas para no sentir dolor, bien, tampoco sentirás placer entonces. Descubrí que podemos jugar a subir el nivel y llegar a las emociones fuertes, y pasa como con las drogas, para seguir sintiendo lo mismo tienes que ir aumentando la dosis a medida que el cuerpo se acostumbra a ello, y hay dosis que no se pueden subir más sin matarte.

También podíamos mejorar nuestra sensibilidad, podíamos dejar de ser sensibles sólo a los estímulos más fuertes y ampliar nuestro rango de sensibilidad y disfrute, que al final creo que es lo que todos buscamos, sensaciones y disfrute. Decidí que si ampliaba mi rango podría disfrutar de todas las sensaciones, en vez de estar condenado a sólo sentir los estímulos más fuertes. Obviamente si te haces más sensible, a la par que aumenta tu capacidad de disfrutar los estímulos aumenta tu sensibilidad para sufrirlos. Ya solucionaríamos eso, sospechaba que merecía la pena lo que ganaba. Entonces empezó mi estudio sobre la forma femenina de ver la vida, conocí a quien ha sido mi primer maestro en el arte de relacionarme con las mujeres, ser un buen caballero, ser romántico y aprender a moverme en este mundo femenino tan complicado. También aprendí mucho de mis primas y sus amigas, nada como la experiencia directa y la convivencia habitual con mujeres. No hay día que no agradezca haber nacido chico, nuestra vida es muuuuucho más sencilla!! Me siento muy agradecido por todo lo aprendido de ellas, y lo que me queda... y lo que me queda, porque esto parece que no acaba nunca.


Bien, esto lo comparto porque hay determinadas corrientes psicológicas o de educación que defienden que en los primeros años de vida conformamos nuestra personalidad y ya está todo hecho. Los hay que también defienden el determinismo genético, somos como somos por genética y no podemos hacer nada. Pues creo que me voy a tener que inventar nuevas palabras, determinismo ganístico, o algo así, somos nuestras ganas, somos lo que queremos ser, podemos cambiar siempre, ayer, hoy, mañana, hace diez años y dentro de veinte también. 

Dejémonos de excusas absurdas, si de verdad quieres algo lo consigues, no eres el resultado de tus circustancias, tu pasado o tus genes, eres el resultado de tus interpretaciones y decisiones, y esas sólo dependen de ti. Si no te gusta lo que hay o lo que eres, cambia tus interpretaciones y decisiones, que son tuyas, porque (sé que no lo habíais oído nunca hasta ahora) nuestra felicidad sólo depende de nosotros! Últimamente le doy vueltas a otra frase perla, así como vemos nuestro futuro, vivimos nuestro presente, pensadlo a ver qué os parece... A disfrutar la vida!! Que será por herramientas para ello! :)

viernes, 30 de agosto de 2013

Ritmos de vida, ritmos de amor

Hay muchas cosas por las que estoy agradecido al amor y las relaciones de pareja. Sí, gracias a ello he podido aprender un montón de cosas que de otra manera no habría aprendido, por pereza, por falta de ganas, por falta de interés... Es lo que tiene que te guste aprender lo que aprendes o que te interese y mucho aprenderlo por el motivo que sea, jajajajaja, por supervivencia básicamente.

Como ya he comentado en varias ocasiones, no todos somos iguales, por mucho que nos empeñemos, y ni falta que hace. Por tanto, a parte de que no todos amamos igual, que hay varios lenguajes para el amor, tampoco todos vivimos al mismo ritmo, ni la vida ni el amor. No sé dónde leí que la vida se mide en latidos de corazón, o algo así, creo que realmente la vida se mide en oxidación y fallos en el ADN, pero bueno, eso es más bio-friki. El caso es que las musarañas, esos bichos que son como ratones muy pequeños, viven muy poco tiempo, entre uno y cuatro años, escuché que es porque su corazón late muy rápido, y un elefante o una tortuga viven mucho más porque su corazón va mucho más lento. Mola la Biodiversidad, eh? No sé de quién era la idea esta, pero es curioso darle unas vueltas, ¿quizá viviendo más lento vivamos más? Desde luego el estress nos mata, y tomarnos la vida con más calma es bastante beneficioso para la salud... ahí lo dejo, que yo estoy en ello.



Bueno, nueva reflexión de estos días, como siempre, de obvias y simples que son te puedes quedar igual al leerlo, pero si lo aplicas en tu vida, la cosa cambia, si lo incluimos en nuestra pauta explicativa, viviremos la vida de otra manera. La nueva reflexión es la siguiente: no todos vivimos al mismo ritmo. ¿Te ha cambiado la vida? Imagino que aún no, ahora me explico y quizá conseguimos que haga efecto.

Vamos a llevarlo a uno de los temas en los que quizá mejor podamos entenderlo, no todos amamos o queremos al mismo ritmo. Sí, los hay que somos unos atacaos de la vida, unos ansias, unos motivados, unos acelerados de la vida, que en seguida nos emocionamos y damos todo de nosotros en poco tiempo. Imagino que os habréis encontrado con alguno así por la vida si no sois uno de ellos. Y luego los hay que se toman todo con la caaaaaaaaalma de la vida, que parece que casi no se mueven, que parece que su corazón bombea mantequilla más que sangre, que van por la vida saboreando cada milésima de segundo, apreciando cada pequeño detalle, parándose en cada rincón... Es toda una experiencia ir con personas así de viaje, parece que nunca vayas a llegar a ningún sitio a tiempo.

Los hay que ya tienen todo listo, visto y hecho para antes de ayer, y los que a la hora de salir aún no están listos para empezar a moverse y necesitan un par de horas más; y entre esos extremos, un maravilloso abanico de opciones intermedias. Es más, para según que cosas podemos incluso variar en el tiempo nuestro ritmo de vida, algunas las haremos en segundos, y otras nos pueden llevar meses. Y esta bien, todo esta bien, si queremos verlo así. Si practicamos la tolerancia, la comprensión, la aceptación, el respeto e incluso el cariño, podemos ver que todo está bien, que no pasa nada porque los demás no vayan a nuestro ritmo siempre que encontremos la manera de no hacernos daño con ello. Y para ello, lo primero es darnos cuenta que no todos vivimos al mismo ritmo, y ser tolerantes con ello.



Paciencia y comprensión con quienes van más despacio que nosotros, y paciencia y comprensión también con quienes van por la vida tan acelerados que parece que van a morir mañana. Creo que tomarse las cosas con más calma ayuda, en mi caso que soy un atacao, un aries de la vida. Para quienes vayan más lento este consejo no vale, en este caso, “Vida ladies and gentlemen!! Salero por favor!! Un poco más de alegría en la vida!! Que nos estamos quedando dormidos!!”.

Hay un pequeño cuento de un maestro y su discípulo que iban caminando y una persona le pregunto al maestro cómo ser más feliz (o lo que fuera, no recuerdo qué le preguntó en concreto), el maestro le respondió una cosa. Al rato otra persona se les acercó y le preguntó lo mismo, a lo cual el maestro respondió lo contrario a lo que antes dijera a la otra persona. Cuando esta segunda persona se marchó, el discípulo extrañado le preguntó al maestro por qué ante la misma pregunta había respondido cosas contrarias. El maestro contestó “Porque caminando por el mismo puente, hay quienes se van desviando hacia la derecha y otros a la izquierda, hay que saber ver hacia dónde tiende cada uno para poder aconsejarles bien la dirección de vuelta al centro del puente y que no se caigan por los lados.”

Bueno hasta aquí la explicación de la reflexión. Podéis dejar de leer aquí, a continuación os cuento cómo lo aprendí y lo sigo aprendiendo gracias a mis relaciones de pareja, es la parte empalagosa de amor, aviso para quienes no les guste esta parte. :)


Mi primera novia ya me lo dijo por aquel entonces “Dani, quieres muy rápido”, no estamos hablando de eyaculación precoz, que os veo venir, que no sois de mente sucia, sino de imaginación exuberante fuera de control... Ella me decía que en una relación, ambas personas se van conociendo y queriendo a su ritmo. Que algunos aprendían más rápido, deseosos por aprender y conocer todo cuanto antes. Otros iban saboreando poco a poco los detalles del otro, aprendiendo y apreciándolo detalle a detalle, sin prisa ninguna. Que yo tenía una capacidad de aprendizaje muy alta, (aparte de que antes de la relación yo ya me había estudiado a mi futura pareja...) que enseguida me hacía con una idea general de la otra persona, y si me gustaba me entregaba por completo. Creo que había un chiste malo al respecto, algo así como “Mi novio dice que siempre me adelanto a las cosas, bueno, en realidad aún no es mi novio” jajajaja.

El caso es que ella tuvo la acertada idea de comparar el conocimiento de la otra persona y el establecimiento de una relación amorosa con el ascenso a una montaña, y por aquel entonces yo aún no escalaba. Todo esto vino cuando yo le pregunté por qué no me quería como yo a ella. Dijo que yo había subido muy rápido la montaña del conocimiento del otro y la entrega, que quizá había esperado un tiempo en la cima, y que al ver que ella no llegaba había empezado a bajar desanimado, la montaña de la entrega. Mientras, ella había seguido ascendiendo y cuando llegó a la cima yo ya no estaba allí sino de camino hacia otro lado. Una triste historia que en su momento no supe entender. No entendía que hubiera diferentes ritmos, si se quiere a alguien se le quiere con todo, y si yo soy capaz de saber que te quiero en un mes, todo el mundo es capaz de ello. Si no me das las respuestas que espero, si no me quieres como yo te quiero es que no me quieres y no hay otra explicación, punto. Estoy pensando que voy a escribir un libro sobre todo lo que aprendí de las mujeres que me quisieron y tuvieron a bien compartir su vida conmigo, la verdad es que pa según que cosas me cuesta bastante entenderlo a la primera, vaya trabajazo y mérito que tienen! :)


Lo bueno de la vida es que si no aprendes la lección te la repite, y te cambia de profe si hace falta, por si lo vas a entender mejor explicado de otra manera. En este caso, como ya es la segunda vez al menos que me pasa, seguro que me ha pasado más veces y aún no soy consciente de ello, pues ya me va sonando la lección, creo que ahora la empiezo a comprender. Me cuesta, me cuesta ponerme en su lugar, me cuesta ver el mundo a través de sus ojos, pero me encanta. Sé que no somos iguales, sé que no vivimos al mismo ritmo, sé que estoy desarrollando una paciencia de la que no me creía capaz, y estoy aprendiendo a ver el mundo de otro modo. Aprendiendo a saborear los detalles, aprendiendo a respirar la vida despacio, y lo mío me cuesta bajar mi ritmo. Controlando mis ansias de correr a todas partes devorando y engullendo experiencias, aprendiendo a ser paciente, aprendiendo nuevos lenguajes de amor, nuevas maneras de querer y expresar cariño, que no todos lo entendemos ni expresamos igual. Eso o me estoy volviendo loco, que a veces también me lo planteo como explicación.

Es una suerte que te importe tanto una persona y una relación como para superar tus creencias al respecto de la vida y abrir una opción a nuevas explicaciones. Si hubiera tenido que desarrollar más paciencia con otra cosa seguro que hubiera pasado de ello, no merece la pena esperar tanto por eso, con la de cosas que hay que hacer en la vida! A por otra cosa! Más cuando realmente quieres estar ahí, entonces aprendes de lo que vives, sales de tu zona de confort y aprendes a ver la vida con otros ojos. Que luego ya cada uno cuando está solo en su casa hace lo que quiere, y de lo que aprendes incorporas a tu día a día lo que te da la gana. En toda relación también hay una ventana abierta al fracaso y el error, pero creo que el aprendizaje y nuestra evolución o mejora asociadas son muy valiosos.

Otro día os contaré cómo y gracias a quién aprendí a ser un felicísimo de la vida :) Ah! Una matización muy importante, estoy hablando de personas que nos quieren bien y de quienes podemos aprender, no estoy hablando de elementos de la vida que no saben querer y no hay dios que entienda su manera de hacer las cosas. Si nos quieren mal no nos empeñemos en aceptarlo y tolerarlo, todos podemos aprender a querer y vivir, todos, unas veces nosotros, otras veces ellos. Siempre llevándonos bien y sin hacernos daño, confío en que somos lo suficientemente inteligentes como para diferenciar a los unos de los otros. Quien bien te quiere no te hace daño, es así de simple. Hay muchas personas que están muy perdidas y no están en condiciones de querer a nadie, igual que nos arreglamos antes de salir de casa e ir a trabajar o estudiar, seamos suficientemente responsables para arreglarnos antes de implicarnos emocionalmente con otras personas. Higiene emocional y educación emocional, interesantes conceptos, trataremos más sobre ello, os tengo una sorpresa preparada para mediados de Septiembre y Octubre :)

A disfrutar la vida!! está en nuestras manos, vivimos la vida como nos la explicamos!! :)

martes, 4 de junio de 2013

¿Seducción? Aproximación a la psicología de pareja

La otra noche hablaba con una amiga a raíz de comentar el post de un gran tipo: Álvaro Tineo, http://www.alvarotineo.com/blog/por-que-no-me-gusta-la-comunidad-de-seduccion/
Me gusta su filosofía, mejorar el juego interno, concepto que puede ser similar a la pauta explicativa de la psicología positiva, parece que al final todos hablamos de lo mismo pero adaptado a nuestro medio y vocabulario.

Recuerdo con un humor unas cuantas situaciones vividas con esta amiga en los primeros días de conocernos. Se hizo una imagen bastante equivocada de mí debido a mi manera de relacionarme con las personas. Seductor nato, esas no fueron sus palabras, pero por suavizarlo, jejejeje, hoy por hoy prefiero verme como un tipo agradable y gracioso, por aquel entonces no sé cómo me vería, jajajaja. Echando la vista atrás, porque como dice la frase la vida se entiende hacia atrás pero hay que vivirla hacia adelante, descubro que entre mis grandes campos de interés siempre ha estado la psicología femenina y las mujeres en general. Como gran curioso y apasionado de la vida considero a la mujer como el ser más fascinante de todos, nunca se acaba de comprender del todo! Igual es un cliché y un tópico, pero entender a los hombres se me hace mucho más sencillo, somos más evidentes, más básicos, más directos, o eso me parece a mí.

El otro día me dijeron “Dime qué lees y te diré quién eres” Pues hay entonces mucho por decir, pero sí, casi todos mis libros me definen en mayor o menor medida y están relacionados en unos cuantos puntos de interés centrales, creo que hay una frase que dice algo así como de lo que te alimentas determina tu apetito. Aventura, filosofía, psicología, aprendizaje, amor... hay estantes muy mono-temáticos en mis estanterías, jajajaja. Si empecé a leer, digamos que a los 8 años, empecé a interesarme por la psicología femenina a los 14 años más o menos, edad a la que tuve mi primera novia, que tenía 17 años por cierto. No sé en que momento mis amigos del pueblo dieron por supuesto que yo tenía 17 años... y ella también. Creo que pegué el estirón muy pronto y desde entonces me he mantenido más o menos con el mismo cuerpo, la mente... eso ha cambiado una burrada, jajajajaja, aunque sigo olvidando y re-aprendiendo cosas que pensé que ya habría aprendido de una vez por todas!


Por aquel entonces yo devoraba libros de literatura fantástica medieval, tipo DragonLance o el Señor de los Anillos, y suerte tuve de conocer a una grandísima y muy importante persona en mi vida, mi primer maestro en el arte de ser un caballero. Él me enseñó, y aún hoy en día me sigue enseñando, nobles maneras para relacionarnos con las mujeres. Grandes momentos pasamos reflexionando y charlando, ligando y fracasando, y muchos más ratos riéndonos de nuestras cagadas! Grandes momentos, grandísima época de mi vida, creo que si tuviera que quedarme con una edad, serían los 16 años, qué manera de enamorarme, cuánta pasión!!

Bueno, que me emociono y me voy por las ramas, que no os voy a aburrir con mis batallitas de entonces, jajajaja. A lo que vamos, qué quieren las mujeres?? Quién lo sabe! Si ellas mismas muchas veces reconocen que tampoco lo saben!! Entonces cómo narices las seducimos?? Ahhh, para eso sí tenemos respuestas... y como bien dice Tineo, no son técnicas aprendidas, y por favor, nunca las malas artes, conocidas como nega o variantes basadas en minar la autoestima de las mujeres, que mala manera de hacer las cosas. Mentira parece que se hayan desarrollado esas técnicas y no tanta mentira me parece que funcionen, claro que funcionan, para conseguir a una chica una noche, no para enamorar a nadie.

Todos tenemos problemas, todos tenemos más o menos fisuras en nuestra coraza, una coraza que protege una persona tierna, sensible, y que a veces podemos confundir por débil. Aún no conozco a nadie con la autoestima a prueba de bombas, salvando las corazas, en el fondo a todos nos importan las mismas cosas y todos buscamos lo mismo, ser aceptados como somos. Es así de sencillo, ser aceptados como somos. No como fuimos ni como seremos, como somos, como somos ahora y mientras evolucionamos, mientras progresamos, mientras avanzamos. Con nuestras situaciones particulares, con todas nuestras circustancias y nuestro equipaje. Es así de sencillo, esa creo que es la clave que puedo concluir de las parejas felices que conozco, se aceptan, se quieren y se respetan como son, más altos, más bajos, más feos, más guapos, más elegantes, más intelectuales, más frikis, más adictos al deporte... se aceptan. Aceptan sus diferencias, aceptan sus manías, se respetan y no esperan que la otra persona sea la llave de su felicidad ni la solución a sus problemas. Eso también es un gran aprendizaje, como dice la frase Si con todo lo que tienes no eres feliz, con todo lo que te falta tampoco. Tu pareja no debería ser la responsable de tu felicidad, ni la solución de tus problemas. Quizá suena duro, pero así es mejor, creo yo.


Yo no veo las parejas como suma de mitades incompletas, sino como enteros que sumados crean sinergias, 1+1=3 o más! Llegar a eso es un gran camino, y no hay alternativa. Muchas veces me he planteado muy seriamente hacerme monje asceta y morir como ermitaño en el monte, pero no, eso no es lo que está impreso en mis células, o eso creo yo. La vida está diseñada para continuarse, y nos cueste más o menos aceptarlo, somos una especie con dos sexos, y ambos somos necesarios para continuarla. También agradezco que determinadas personas no piensen así y no quieran perpetuar su legado, me encanta el chiste negro: Ese momento incómodo en el que tu psicólogo te dice “Igual la vida no está hecha para todos”. Pues eso, la selección natural continúa con su labor, a unos no les deja perpetuarse y a otros les quita las ganas. Contentos todos.

Bueno, por no alargar más el post pergamino acabo aquí, si os mola esta línea ya os iré desvelando mi “colección de técnicas o consejos para seducir” a alguien. Como bien dice Tineo, si lo hacemos de forma sana, por qué ocultarlo? No podría ser beneficioso para todos conocerlas? El éxito con otra persona no radica en que no sepa que estamos usando técnicas... Este es mi nuevo camino, amor con preaviso, siempre me ha molado la frase sobrada “te voy a ligar”, pasamos al siguiente nivel, “te voy a enamorar” jajajajaja. A disfrutar la vida!! :) A brillar! :)

jueves, 25 de abril de 2013

Confianza y diosas

No soy licenciado en psicología ni psiquiatría, soy un rallao de la vida que llevo preguntándome cosas desde que tengo 10 años, llevo observando la vida dentro y fuera de mí y sacando mis propias conclusiones. Todo lo que opine se basa en mi propia experiencia personal.

Para mí la confianza en uno mismo se refuerza mediante una evaluación razonada de nuestras capacidades y estadísticas respecto a lo que nos proponemos. Como ya he comentado sobre la variación de la memoria en función de nuestro estado de ánimo, que nuestra memoria varíe no nos ayuda mucho a la hora de afianzar nuestra autoconfianza cuando más podemos necesitarla, que es cuando estamos más bajos de ánimos y confianza. En esos momentos nuestro ánimo afecta a nuestra memoria favoreciendo que recordemos preferentemente fracasos y situaciones poco motivantes.

Un cuaderno de éxitos, es entonces, una gran herramienta aliada para reforzar nuestra confianza ante un propósito; cuando dudemos de nuestra capacidad de alcanzarlo, un vistazo a nuestro cuaderno del éxito hará que nuestra confianza crezca.




En el cuaderno de éxitos tendremos apuntados todos los éxitos que nosotros consideremos como tales, del ámbito que sean y del tamaño y alcance que sea. Serán nuestras pruebas de que hemos conseguido nuestros propósitos en el pasado. Cuando dudemos de nuestras posibilidades de lograr nuevos éxitos en nuestros propósitos, estos éxitos pasados serán la base sobre la que sustentar nuestra confianza, pues, ¿Si ya he conseguido todo esto, por qué no voy a conseguir lo que ahora me propongo?

En momentos de miedo, de dudas, de nervios, nuestra confianza se vé atacada por fantasmas mentales creados por esta situación de duda y nervios en el que nos encontramos. Podemos tener una potente autodisciplina y fortaleza mental y apartar sin más esos fantasmas de nuestra mente, digo fantasmas, porque la mayoría de las veces no son reales, no tienen base ni cuerpo. Llegar hasta esa disciplina y fortaleza quizá no sea muy fácil, lo que resulta algo más sencillo es enfrentar esos fantasmas con hechos, con pruebas reales que desmientan lo que los fantasmas opinan.

¿Miedos ante un examen? Pueden estar correctamente basados en nuestra falta de preparación y conocimientos, sobre ello podemos actuar, preparándonos mejor. Si analizamos nuestros recursos y resulta que estamos perfectamente preparados, el miedo no tiene lugar. Nuestra confianza crece.




¿Miedo a equivocarnos, ponernos nerviosos y estropearlo? Si analizamos nuestras estadísticas reales, no las que recordamos entonces afectados por el miedo, quizá descubramos que en la mayoría de los casos hemos salido triunfantes de esos encuentros siempre que hemos estado bien preparados y tranquilos. Incluso algunas veces estando no tan bien preparados, pero estando tranquilos por no tener miedo a hacerlo mal, hemos conseguido también un buen resultado de la situación. El cuaderno de éxitos sirve entonces como registro de los resultados y nos permite obtener unas estadísticas a nuestro favor que refuercen nuestra confianza.

La confianza no es un estado de ánimo variable según el viento que sople, se basa en nuestros pensamientos del momento, en las afirmaciones que consideramos como ciertas y sobre las que sacamos nuestras conclusiones y con ellas calculamos las probabilidades de los diferentes resultados. Podemos trabajar sobre los hechos, podemos trabajar mejorando la gestión de la información y obtener de este modo mejores conclusiones y predisposición frente a nuestro reto.

Os voy a contar una historia personal, para mí es un éxito pilar que me fortalece mucho cuando dudo sobre el futuro resultado de mis propósitos. Después de esto me consideré capaz de superarme a mí mismo en casi cualquier cosa.



En mi facultad abundaban las diosas, esas chicas increíbles que no te dejaban estudiar tranquilo y muchos de mis amigos de otras facultades se venían a la nuestra, no a verme a mí, sino a ellas. Yo tenía dos o tres diosas personales, con las cuales conseguí con el paso del tiempo establecer una relación de amistad. Normalmente nadie se atrevía a dirigirse a sus diosas, imponen tanto que nadie se veía capaz de conseguir nada con ellas, ni siquiera articular dos frases coherentes.

Bueno, cómo solucioné esos muros de miedo con dos de ellas no es el caso de hoy, el caso de hoy es cómo superé mi vergüenza a dirigirme a mi diosa más inalcanzable. No voy a entrar en detalles, mis amigos saben de esta historia y todas las risas que provoca, el proceso y los resultados. Es más, existe la posibilidad de que esta diosa lea el post y se reconozca, y entonces tendré que darle explicaciones pues ella no es consciente de lo importante que ha sido para mí.

El caso es que quedaban apenas 4 días para mi último examen de la carrera, y con ello se acababa mi estancia en la facultad, con gusto no volvería a pasar mucho por allí. Esto significaba que no tendría más oportunidades de verla, nada más nos unía, no encontraba más manera de verla que no fuera estudiando por allí. Cuando fui consciente de eso no pude seguir estudiando, ¡no volvería a verla! Era mi momento de hacer algo, o no volvería a verla. ¿Miedos? todos los que quieras, ¿risas por parte de mis amigos? todas, ¿apoyo y ánimos? escasos. ¿Quién era yo para dirigirme a alguien como ella? ¿Qué tenía yo que ofrecer que estuviera a su altura? ¿Cómo podría interesarle de modo alguno?

Bueno, pues no encontré las respuestas a esas preguntas, pero si encontré otras cosas que me animaban en mi intención de dirigirme a ella. Primera: mi falta de vergüenza, no me daba tanta vergüenza como para no acercarme, aquí ya tenía un punto más que todos aquellos que no se acercaban a ella. Y lo segundo, que quería hacerlo y podía hacerlo, queriendo y pudiendo, ¿por qué no hacerlo?

Esas fueron las dos conclusiones que me proporcionaron el ánimo necesario para acercarme a hablar con ella. No lo conseguí al primer intento, fui traicionado por un miedo rebelde que me dominó a escasos metros de distancia e hizo que corrigiera mi trayectoria alejándome de donde ella estaba, provocando entonces el descojone general por parte de mis amigos. Al segundo intento llegar hasta ella no estaba tan fácil, pero ahora ya sí que sí, por mis narices acabaría hablando con ella, fuera cual fuera el resultado.

Y dando un salto muy grande y obviando todo el proceso, os resumo el resultado: conseguí quedar a tomar un café con ella y tres horas de conversación, la invité a ir juntos a un espectáculo y paseamos por la noche luego. Después de eso... fue ella quien me invitó a comer otro día!!

Si pude conseguir eso, ¿¿qué no podré conseguir que me proponga??





Nuestros miedos, me gusta verlos como guardianes de nuestros tesoros, a veces son igual que los espantapájaros que asustan a los pájaros, guardan las semillas que ellos quieren.

¿Cuáles son vuestros grandes éxitos? ¿Y vuestros grandes miedos? ¿Qué grandes éxitos guardan esos miedos?

Espero que mis historias os animen a disfrutar de la gran vida que merecéis. A por ello! A por todo! A disfrutar la vida!!