sábado, 4 de abril de 2015

Consumiendo la Vida

¿Hasta qué punto vivimos para nosotros o para contarlo a los demás? Viva la contradicción porque aquí ando contándoos mi vida. Más como bien dice la frase, "no comparto mis pensamientos para convencer a nadie, sino para mostrar a quienes piensan igual que no están solos". Y así poder localizarnos y reunirnos, que la vida compartida sabe mejor ;) Acabo de volver de una semana de vacaciones, conviviendo en casa de unos amigos y teniendo muchas conversaciones interesantes con varias personas. Lo curioso es que hoy pensaba que me han faltado fotos para inmortalizar estos momentos. Me he sorprendido pensando esto y me he parado a dar unas cuantas vueltas a esta idea. Supongo que como personas inteligentes y astutas ya os habréis dado cuenta de esta tendencia a hacer fotos de todo lo que hacemos. ¿Son para nosotros o para los demás? ¿Hacemos fotos de lo importante o lo atractivo?


Hace poco más de dos años que existe este blog, y aquí he compartido muchos de mis aprendizajes y reflexiones sobre las cosas que observo en la vida. Como perfeccionista en rehabilitación que soy, observo otros blogs y su evolución, intento mejorar cualquier cosa que haga y para ello aprendo de los demás, sus aciertos y sus errores. Y como en la educación, creo que estamos cambiando muchas cosas. Antes el conocimiento era algo preciado y valioso que bien valía el esfuerzo invertido para alcanzarlo, hoy en día los formadores tenemos que pelear por la atención de los aprendices a los que muchas veces les resulta mucho más atractivo cualquier otra cosa. Esto nos ha llevado a tener que emplear técnicas propias de publicistas, de profesionales de la venta y el entretenimiento para hacer atractivos los conocimientos que ofrecemos. ¿Sucede que ya no apreciamos lo valioso sino lo atractivo?


Leía hace tiempo, que “ya no leemos, escaneamos” y desde entonces observo en los blogs y medios de comunicación un gusto por los párrafos cortos y los subrayados para dirigir y conservar la atención del consumidor o usuario. Lo adopto porque creo que es cierto, devoramos información a gran velocidad intentando localizar sólo aquello que nos interesa. Y esto es una habilidad que procuro enseñar a mis aprendices, a localizar lo importante y descartar lo prescindible. Supongo que saber determinar qué cosas pertenecen a cada grupo es una muestra de madurez.

Me gustan las nuevas tecnologías, las novedades, y procuro estar un tanto al día y no quedarme anticuado. Me encanta la adolescencia, esta etapa de la vida en la que te separas de la unidad familiar para empezar a crear tu identidad y es entonces cuando, para mí, tienen lugar los mayores aprendizajes asociados a la experimentación por uno mismo. Me encanta descubrir y aprender cosas nuevas, supongo que seguiré siendo adolescente de por vida según mi propia definición. Madurar es algo que da la experiencia y no la edad, por tanto podemos conservar un espíritu adolescente de aprendizaje y descubrimiento y viajar con una mochila llena de experiencias y por tanto madurez.


Desde esta situación observo los comportamientos y aspiraciones de las personas con las que me relaciono, para comprender, para aprender de la vida y las personas. Alucino con las “nuevas” tendencias, ya no tan nuevas y bien instauradas, como los “selfies”, el twitear a todas horas lo que estás haciendo o comiendo (sin importar si es algo reseñable o no, cierto o no, relevante o no...). Observaba en vacaciones a los turistas con los palos de selfies posando para la foto y corriendo a continuación hasta el nuevo “check-point” donde hacerse la siguiente foto. Me preguntaba hasta qué punto estaban viviendo su vida o consumiendo experiencias sin saborearlas. ¿Y yo? ¿Hasta que punto estoy saboreando la vida? ¿O la estoy consumiendo y guardando recibos y recuerdos de lo “vivido” velozmente? Porque esto es lo que más importa, lo que nosotros hacemos con nuestra vida.

Observo a las personas en busca del Amor, de la Felicidad, del sentido de la vida... Muchas personas dicen viajar para “encontrarse a si mismas” y curiosamente lo hacen mediante viajes hacia destinos exóticos y de moda. Parece ser que últimamente muchos españoles se encuentran a si mismos en la India... como hay películas de americanos que se encuentran en la India nosotros no vamos a ser menos... Creo que la India es un lugar con una gran tradición espiritual, que está muy bien, pero también pienso que podemos encontrarnos a nosotros mismos en Badajoz que está más cerca y es más barato, lo que pasa es que no queda tan cool poner eso en tu facebook o twitter... Hay una opción incluso mejor, créeme, eres la persona que se refleja en cualquier espejo en el que te mires, no hace falta que vayas a buscarte mucho más lejos.


Pienso que esto de buscar mola, es como viajar, lo bueno de viajar es tener la sensación de que vas hacia algún lugar, que tienes un objetivo que vas a alcanzar. Y esto es algo que nos encanta, tener objetivos y alcanzarlos, por eso viajar triunfa. Y por eso vendernos que tenemos que buscar cosas también triunfa y se acepta fácilmente sin cuestionar la búsqueda, queda bien incluso, “estoy en la búsqueda más importante de mi vida, estoy buscándome a mi mismo”. Seguro que me estoy contradiciendo y en algún momento me habré pronunciado a favor de buscarse a uno mismo, a ser posible a la luz de una farola ;)

Últimamente me parece que esto de buscarse a uno mismo es otra trampa de la felicidad, algo para mantenernos en marcha constante, una marcha contra reloj en la que cada vez es más tarde para encontrarse, cada día que pasa sin encontrarnos nos urge más y nos apresuramos y esforzamos más en ello pensando que así encontraremos la felicidad que nos falta. Y en ningún momento nos hemos planteado si esta es la mejor manera de alcanzar lo que queremos, o simplemente es la que está de moda ahora, la que más personas hacen y ven bien, la más atractiva y aceptada socialmente... Y mientras estamos tan centrados en esta búsqueda vital, la vida nos va pasando de lado, sin saborearla, porque aún no nos hemos encontrado, y hasta entonces no podremos disfrutar realmente de la vida.


Y en este mundo consumista hemos conseguido comprarnos otra trampa más, ahora resulta que nos vamos a encontrar en algún momento, seremos un artículo más en una estantería o un escaparate y entonces nos reconoceremos... ¿y luego qué? ¿Qué buscaremos luego? ¿Ya podremos ser felices para siempre? ¿como en las películas que acaban justo cuando se encuentran? ¿En serio va de esto la Vida? ¿De buscarse a uno mismo, nuestro trabajo, nuestra casa, nuestra pareja...?

No digo que esta opción no valga para alguien, seguramente sí valga, sólo digo que en mi experiencia esto no vale para muchas personas, por un detalle muy sencillo: cambiamos a diario. Lo que era ideal para nosotros hace 5 años muy posiblemente ya no lo sea hoy porque desde entonces hemos cambiado, y ya no digamos si hablamos de personas y no objetos o profesiones. La única constante en la vida es el cambio, lo que es estable y no cambia está muerto. Por eso yo apuesto más por los procesos antes que por los objetos terminados y estables. Prefiero crear a encontrar, y disfrutar todo el proceso, con sus fallos, con sus aciertos, con sus cambios, con sus mejoras, con sus innovaciones, Pura Vida! :)



Y aquí lo dejo, que cada uno saque sus conclusiones y haga con su vida lo que quiera. Cada cual que escoja la opción que más le guste. Mucho camino por disfrutar! :)

sábado, 21 de marzo de 2015

No hay maestros sin aprendices

Sigo reflexionando sobre el aprendizaje, ese magnífico poder que tenemos que nos permite realizar casi cualquier cosa que otra persona sea capaz de hacer. Reflexiono sobre el papel del maestro y el papel del aprendiz, sobre cómo se produce el aprendizaje, esta adquisición de nuevas habilidades o conocimientos, y la responsabilidad de cada parte en el proceso. Y quiero agradecer a todas las personas que me han permitido participar en este proceso tanto en un papel como en el otro.


Ya hemos tenido algunos exámenes, mis alumnas y alumnos han aprobado su examen de acceso a la universidad para mayores de 25 años, nos llaman y nos dan las gracias a los profesores, se agradece el gesto y la alegría de saber que triunfan; y una vez más les recordamos que el mérito es todo suyo, el trabajo es suyo, el triunfo es suyo. Nosotros sólo hemos estado para ayudarles y acompañarles en el proceso de aprendizaje, no hemos hecho más que facilitarles los conceptos y procesos para que ellos los hicieran suyos, lo que se entiende por aprender. El examen lo aprobaron ellos, no nosotros.

Les contaba hace tiempo que el examen de acceso es un muro que tienen que superar, que yo no puedo bajar la altura del muro, que no puedo colocarles una escalera en el muro y no puedo subir el muro por ellos. Como ya subí ese muro y otros muchos, en el proceso aprendí trucos, desarrollé habilidades que me ayudaron a superarlo y eso es lo que puedo ofrecerles, mis trucos, mis entrenamientos y estar a su lado mientras ellos se entrenan.


No entraré a valorar cómo entienden otras personas el oficio de maestro, profesor o instructor. Yo he encontrado la manera de realizarlo que me permite disfrutar cada día. Para mí no se trata de repetir una vez más lo mismo que otras tantas personas han dicho a lo largo del tiempo, para mí se trata de entender qué es lo importante, qué es lo esencial y qué cosas son detalles accesorios. Para enseñar algo creo que es importante tener muy claros los fundamentos de lo que pretendemos enseñar. Y luego, viene el gran reto, reconociendo que cada persona es diferente, contar con un abanico de diversas maneras de exponer la materia para que todos los aprendices sean capaces de hacerlo suyo.

Esta es la parte que más me gusta, cuando ves que hacen suyos los conocimientos, que dejan de ser palabras, dibujos y símbolos para empezar a ser ideas, procesos y conceptos en sus mentes con los que pueden jugar y abrir paso a nuevos campos de aprendizaje. Y esto a veces es fácil y lo pillan a la primera, con la primera manera que escogiste para explicarlo. Y otras veces no es así, y entonces es un reto ponerte en su lugar, intentar comprender su mente y su proceso de aprendizaje, intentar ver la vida a través de sus ojos y sus sistemas de pensamiento; y esto es lo que más me apasiona.


Ahí es cuando el maestro sigue aprendiendo cada día, cuando se pone en el lugar del aprendiz, cuando hace por ver la vida o la materia desde sus ojos, con las circunstancias propias de cada uno de ellos. Esto es una gran aventura que te permite descubrir nuevas maneras y enfoques de ver algo que ya dabas por comprendido y entendido, redescubres lo que sea que intentas enseñar y descubres también nuevas maneras de ver y entender la vida.

Y como en todo, la práctica hace que mejoremos en lo que sea que estemos practicando. Y por tanto estoy muy agradecido a todas las personas que me han permitido acompañarles en el proceso de aprendizaje. Las personas que me permitieron dar mis primeros pasos intentando explicarles algo que desconocían, las personas que hicieron suya mi pasión por entender la vida y sus procesos. Las personas que luego me han elegido para que les acompañe en su proceso de aprendizaje, las personas que cada día me muestran cómo funciona su mente, para que entendiendo su manera de ver la vida les pueda indicar cómo manejarse en un terreno que desconocen.


Y así, cada día que enseñamos algo, estamos aprendiendo nuevas cosas, nuevas maneras de verlo, nuevas maneras de comprenderlo, nuevos puntos de vista, nuevas conexiones entre elementos. Y esto no sería posible sin personas que quisieran adoptar el papel de aprendices y dejarnos ser sus guías, profesores y maestros. Gracias a su participación nosotros podemos seguir reuniendo trucos, habilidades y herramientas que nos permiten desempeñar aún mejor este oficio que me apasiona.

Sin aprendices no habría maestros, sin práctica y experiencia no habría veteranos ni experimentados. Y en este proceso, si queremos y estamos atentos, aprendemos, ganamos y mejoramos todos.


Me considero un privilegiado por poder enseñar las materias que más me apasionan, como son la escalada, biología, química, física, matemáticas, medio ambiente, anatomía y fisiología, bioquímica y biología celular, telas aéreas... y ahora nuevamente volver a enseñar a jugar a las cartas Magic :) Me siento muy afortunado también porque mis aprendices me aprecian como soy, con mis chistes remalos, con mis ejemplos absurdos que luego recuerdan en mitad de un examen, y ya saben que eso es un truco para que lo recuerden mejor... ;)


Y la mayor de las suertes es enseñar a quien disfruta de aprender. Como bien dice la frase, quienes aman enseñar, enseñan a amar aprender. Gracias por permitirme vivirlo cada día :)


miércoles, 4 de marzo de 2015

Beneficios de jugar a las cartas Magic

Estoy preparando un dossier sobre los beneficios que jugar a las cartas Magic pueden suponer para una persona, adolescente en principio, pero vale para todos supongo. Os comparto mi borrador, es largo y hay mucho que retocar, pero por si os sirven algunas reflexiones.



Lo primero es que jugando a las Magic entras a formar parte de una comunidad, una tribu, una de las necesidades psicológicas básicas de los seres humanos, sentirse parte de algo más grande que uno mismo. Y con suerte, la comunidad de la que formarás parte será una comunidad sana, como es nuestro caso, una comunidad en la que el respeto, la cooperación, la diversión y el buen ambiente abundan.

Habrá competitividad, por supuesto, todos los días querrás mejorar, superarte un poco más y aprender para perfeccionar tu juego y tus opciones. Aquí la comunidad te servirá de sparring, alguien contra quien medirte; y además de entrenador, pues lo más normal es que cuando pierdas tu oponente te ayude a entender las claves de tu derrota para poder hacerlo mejor en futuras ocasiones.

Las Magic son un deporte mental, y como tal querrás que tu cerebro esté en el mejor estado posible, listo para rendir al máximo, creativo y atento a las oportunidades de aprender y mejorar; por ello en las comunidades de Magic las drogas escasean, todo lo que altere al cerebro no combina bien con las Magic. Además, si de verdad te gustan las Magic preferirás gastarte el dinero en cartas que en drogas, el placer y diversión que obtienes con las cartas es más duradero, y tu sano cerebro sabe priorizar esto sobre los efímeros efectos de las drogas.


Jugando a las Magic adquieres una amplia experiencia en resolución de conflictos y situaciones, es un puzzle mental con más de una solución posible y que va cambiando turno a turno, con lo cual siempre te enfrentas a retos nuevos que resolver. Poder resolver diferentes situaciones y el aprendizaje asociado a ello es uno de los grandes ganchos de las Magic, al cerebro le encanta aprender y encontrarse con situaciones nuevas. En Magic son muy raras dos partidas exactamente iguales, es un juego infinito y cambiante cada vez. Cada tres meses Wizards lanza nuevas cartas con las que jugar y a las que sacarles todo el jugo posible, garantizando así que el juego nunca se estanque y que siempre gane más posibilidades.

Salvo que piratees los videojuegos, la relación horas de diversión por coste del producto es mucho mayor en Magic. Las horas que puedes pasarte jugando sin aburrirte con las cartas que podrías comprarte por el precio de un videojuego superan a la media de horas que le dedicas al videojuego hasta completarlo o aburrirte de ello. La única pega que tienen las Magic es que en principio no puedes jugar solo, salvo que lo hagas en la modalidad online en su versión electrónica y esto vamos a transformarlo también en una ventaja, así hablas con personas reales cara a cara y ganas en habilidades sociales fuera de una pantalla.

¿Sabías que el 60% de la información que se transmite en una conversación es no verbal? Muchas veces es más importante el tono o el acento con el que se dicen las palabras que las propias palabras en sí. Quizás no supieras esto, pero seguro que has sufrido más de un mal entendido en una conversación por chat o mensajes y no es una situación agradable, a veces incluso muy complicada de solucionar rápidamente. Hablando de frente con las personas te evitas estas situaciones y con la práctica te haces más experto en conversaciones personales, una habilidad de la que podrás disfrutar toda tu vida para múltiples situaciones, como por ejemplo entrevistas de trabajo, conocer nuevas personas, posibles parejas...

Ya supongo que sabes hablar con tus amigos y conocidos, y que así también practicas las conversaciones personales, pero en Magic es diferente. Si juegas torneos, que lo harás, tendrás que hablar con completos desconocidos y exponer o resolver situaciones durante la partida que te interesan bastante, pues de ello puede depender tu victoria o derrota. No saber comunicarte bien con un amigo puede que no te importe, pero no saber comunicarte bien con tu oponente te puede complicar bastante la partida.


Que las Magic son atractivas visualmente no haría falta que te lo dijera, basta con que veas algunas, sí te diré que hay personas que sólo las coleccionan por sus ilustraciones sin llegar a jugar con ellas, hay gente rara, sí. Otra de las ventajas de las Magic es que son bastante compactas y puedes jugar con ellas en muchos espacios, a diferencia de lo que pasa con otros juegos de mesa que requieren más espacio. Personalmente he jugado a las Magic en un coche, en el tren, en la sala de espera del dentista, incluso en un restaurante esperando a que nos sirvieran la cena, y eso son sólo ejemplos que recuerde ahora mismo. Sí, con una videconsola portátil también, pero recuerda, estás jugando solo, sin relacionarte con los demás, ya tendrás tiempo para estar solo en el baño, aprovecha a relacionarte con las personas siempre que puedas, gran parte de la felicidad humana está en la relación con las demás personas.

Las partidas de Magic se basan en gestionar los recursos que vas consiguiendo (tierras, criaturas, hechizos, artefactos...) para defenderte y vencer a tu oponente. Aprendiendo a manejar estos recursos acabarás consiguiendo una mente combo, una mente a la que has entrenado para localizar el mejor uso combinado de los recursos que posees, y eso es bueno para las partidas y para tu vida en general. Puede parecerte extraño, a ti, una persona inteligente, que aún existan muchas personas que no tienen previsión de futuro, que no son capaces de prever las consecuencias de sus acciones. Toda acción tiene su consecuencia, y en Magic es algo que observas a cada turno, todo lo que haces tiene sus consecuencias, para bien y para mal; y como siempre, y como en todo, la práctica hará que mejores en la toma de decisiones para tu juego y para tu vida. Te hará consciente de la responsabilidad de tus actos en el desenlace de las partidas y de tus acciones en el desarrollo de tu vida, reconocerás el verdadero control que tienes sobre tu vida y harás mejor uso de ello.

Para jugar a Magic ayuda dominar las matemáticas básicas con bastante soltura, llevar correctamente los cálculos de las vidas que te quedan, las de tu oponente, las que le puedes quitar este turno y las pérdidas que puedes aguantar hasta llegar al turno en el que tú ganes. Matemática básica y útil que estarás practicando constantemente en cada partida y cada vez que tomes una decisión. Dominar estas matemáticas te evitará que alguien te la líe con el cambio o las vueltas de las cuentas. No sólo vas a practicar matemáticas, también vas a mejorar tu inglés, o tu espanglish, porque vas a ver cartas Magic en castellano, pero también de manera muy habitual en inglés y esto hará que tu vocabulario aumente. Además de familiarizarte con frases sencillas y la gramática correcta, te aseguras así de no cometer grandes errores en frases sencillas en inglés y le perderás el miedo a este idioma al ser uno de tus compañeros habituales de partida.

Como es un juego en el que tenemos que dominar y controlar bastante cosas requiere que estemos calmados y normalmente en actitud reflexiva. No va a ser un juego en el que tengamos que ir contra reloj y que por tanto nos afecte a los nervios o nos quite el sueño. Las ventajas para las personas que estén a tu alrededor mientras juegas es que las Magic son bastante silenciosas, incluso puede que te permitan jugar en la biblioteca. Es un juego que no agota la vista, como puede que hayas notado que te pasa con las pantallas. Para los padres es una ventaja que puedan supervisar sin error el que sus hijos están jugando realmente a las Magic mientras están con las cartas y no navegando por páginas extrañas cuando se supone que están jugando a un videojuego.


Las Magic pueden ser una gran alegría para los padres y madres y reforzar la relación con sus hijos e hijas a través del ocio. ¿Recuerdas cuándo fue la última vez que jugaste con tus padres a algo? La diferencia de edad puede hacer que tengamos gustos y habilidades diferentes y en muchos casos incompatibles. Hay padres que se sienten totalmente torpes frente a los frenéticos juegos de sus hijos, y también hijos que no quieren jugar con sus padres porque tardan en aprender a manejar un juego tan sencillo para ellos. Las Magic son en muchos casos un punto de encuentro para el ocio de padres e hijos, suficientemente atractivo y variado para los más jóvenes y suficientemente tranquilo y lógico para los más maduros. Además las principales habilidades mentales de ambas edades se pueden ayudar la una a la otra, la velocidad de comprensión de un joven se verá beneficiada de la capacidad de relación, lógica y visión global de una persona más madura y viceversa. No serás la primera persona que juega a las Magic con sus padres y además lo disfruta, date un par de oportunidades para probarlo.

Tras unas cuantas partidas con las Magic descubrirás que eres capaz de perder y ganar unas 3 o 4 veces por hora o incluso más. Esto también será un entrenamiento y práctica beneficiosa para tu vida, aprender a gestionar la derrota y el triunfo, el propio y el de tus oponentes. Nuevas habilidades sociales de las que podrás disfrutar a lo largo de tu vida y hacer que las experiencias de triunfo o derrota sean más agradables o llevaderas. Cada vez que incluyas nuevos cambios en tu baraja podrás observar que no siempre funcionan bien a la primera, que a veces hay que darle unas cuantas oportunidades más a las modificaciones, cambiar el enfoque o ir afinando los cambios. Que este aprendizaje no quede sólo para las Magic, créeme que pasa lo mismo con todos los cambios en nuestra vida.

Hasta aquí los beneficios que considero que podemos ganar al jugar a las cartas Magic, queda también la parte comercial de las mismas, el intercambio de cartas, su compra o su venta. Esto es todo un mundo por sí solo. Dado que no todas las cartas son igual de frecuentes, poderosas o útiles, su valor tampoco lo es, su valor como carta y por tanto su precio. De este modo puedes cambiar una carta tremendamente buena o jugable por unas pocas decentes o por muchas inservibles. Salvo que tengas enormes cantidades de tiempo y dinero para dedicárselo a las cartas Magic, no jugarás todas las combinaciones posibles de barajas y por tanto habrá cartas que por muy buenas que sean no vayas a usarlas nunca y preferirás cambiarlas por otras que sí que uses.


Tarde o temprano intercambiarás cartas y entonces entrarás en un nuevo mundo donde vivirás y comprenderás de primera mano la ley de la oferta y la demanda del mercado. Verás cómo evolucionan los precios de las cartas a medida que son más jugadas y demandadas, como podrán perder valor cuando otras cartas anulen la ventaja que supone esa carta, como unas cartas que a ti puedan parecerte inservibles son bien usadas y valoradas en otros formatos de juego... Un gran mundo del que podrás aprender muchas cosas y si estás despierto podrás ver que es un pequeño reflejo del otro mundo, el mundo social y económico internacional en el que todos vivimos.

Por todo esto, y más cosas que me dejo, nunca me ha importado saber exactamente cuánto tiempo y dinero he invertido en las cartas Magic, mi percepción es que siempre ha sido dinero y tiempo bien empleado, que me ha aportado grandes momentos de aprendizaje, de diversión, de emoción, de risas, de grandes victorias y jugadas épicas, de grandes muestras de humildad y humanidad, de horas, muchas, muchas horas de pura vida concentrada en medio metro de mesa, dos personas y dos barajas de cartas.



Por todo esto, si quieres, date la oportunidad de probar este juego, esta actividad, esta Vida. Diviértete, aprende y disfruta tu tiempo! :)