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lunes, 22 de abril de 2013

La vida, el juego de rol definitivo


Hace un par de días me sugirieron probar un juego de ordenador. Un juego de estos online, que para cualquier cosa que quieras hacer tienes que esperar un rato, no sé si tienen un nombre para este tipo de juegos, es muy parecido al Travian y al Ogame. Ya hace tiempo me envicié muuuuuchisimo al Ogame, un juego de naves espaciales y universos, donde puedes guerrear con otros jugadores o dedicarte a tus granjas espaciales. Me tientan mucho estos juegos, me vicio muchísimo, hasta que no me lo paso o lo domino me cuesta dejarlo. Por eso me controlo a la hora de probar nuevos juegos porque sé que le puedo echar miles de horas. Y no van a ningún lado, más allá del disfrute de hacer clicks de ratón y ver cómo crecen tus mundos en la pantalla.

Bueno, no sólo es eso, yo siempre le estaré muy agradecido a los juegos por mil cosas. Creo que con 10 años o así mi padre trajo a casa un 286 que le habían regalado en la oficina, y allí empezó mi aventura con los videojuegos. Prince of persia, el de la serpiente en basic, el de los gorilas que se lanzaban plátanos explosivos entre edificios, esos fueron mis primeros videojuegos.



Antes de eso, y durante, ya andaba también flipado con los juegos de rol, de tablero tipo Warhammer, de libro tipo Señor de los anillos y Vampiro, de cartas tipo Magic... en fin, el maravilloso mundo friki. Recuerdo que cuando mis compañeros de instituto salían de botellón yo me iba a los cyber a echar partidas en red al Counter Strike, y luego llegaron las cyber noches, unos cuantos grillaos encerrados toda una noche en un cyber jugando sin parar entre botellas de coca cola y bolsas de patatas fritas. Eso fue mi adolescencia, jajajaja. Eso y devorar libros de DragonLance.

En fin, que me encanta mi vida, con todo mi pasado frikazo que nunca se pierde, uno muere friki y flipao, es lo que hay. De los juegos de rol siempre recordaré las risas y la imaginación que derrochábamos, tanto el master o director de juego que es el que se va inventando la historia, como los demás jugadores que van decidiendo lo que hacen en función de lo que pasa. De hecho trabajé como monitor responsable de un taller de rol los viernes por la tarde, allí se juntaban los frikis del pueblo a echarse las risas delante de unos cartoncitos con dibujitos y que algunos costaban la friolera de 40€ o más el trocito de papel. De ahí el viaje que me pagué a Berlín cuando vendí una de mis carpetas de Magic, y no era ni la mitad de mis cartas, que todavía me quedé las mejores, jejeje.

Bueno, a lo que vamos, lo que podemos aprender para la vida de los juegos. De los de rol, mil cosas aprendes de los personajes con los que te juntas. Quizá lo que no deja de sorprenderme nunca es la cantidad de mundos que hay que no conocemos y las pasiones, vidas y cantidad de dinero que mueven.





Lo que me ha impulsado a escribir el post de esta noche son los juegos de estrategia. Esos donde tienes recursos que vas cosechando y recolectando para construir tu imperio. Bien, ayer empecé a jugar a este nuevo juego, y tiene los recursos básicos y sus minas básicas. Más todo un repertorio de edificios y unidades con habilidades especiales. Claro, en poco tiempo me he dao cuenta que no era tan sencillo y que seguro que había un foro con las instrucciones y las explicaciones de para qué sirve cada cosa. Efectivamente, en castellano no está tan desarrollado el foro, pero en inglés encontré lo que estaba buscando, el manual para principiantes. Aquí no se cortan y te explican las estrategias básicas a seguir en la primera semana de juego. Qué cosas son importantes y en qué orden tienes que construirlas para que te den la mejor rentabilidad.

Este es el aprendizaje que siempre he buscado aplicar a la vida, hay herramientas (véase el equivalente en los juegos a edificios, unidades, habilidades, etc) que puedes no valorar en un principio y dedicarte a otra cosa y luego descubres que si la hubieras tenido desde el principio te habría rentado más el tiempo dedicado. Pues así con la vida, no hay libro de instrucciones, y sí hay millones de foros en todos los idiomas. Pero no hay mucho frikismo, creo que faltan frikis de la vida, que te digan como conseguir esa varita de invocación de +200 o donde encontrar todas las piezas de la armadura de quien sea. Nos falta el manual para principiantes de la vida, cómo dar los primeros pasos y cuáles son las habilidades que realmente merecen la pena y que nos van a ayudar a que nuestro personaje se desarrolle más rápidamente o de manera más poderosa.
 


En este juego en concreto, recomiendan desarrollar una tecnologia de un edificio que igual no le das mucha importancia y que está un poco escondida entre las ramas de otras habilidades que tienes que desarrollar antes, pero que cuanto antes la tengas mejor. Porque entre otras cosas lo que hace es disminuir los tiempos de espera entre acciones, y así tienes más acciones por unidad de tiempo, lo cual cualquier buen jugador sabe apreciar en lo que vale, el que más cosas puede hacer tiene siempre ventaja. Curiosamente el tutorial del propio juego te va indicando unos objetivos a cumplir para que vayas aprendiendo la mecánica, pero ya te lanzaba a la guerra sin haber desarrollado esta habilidad ni de lejos. Jejejeje, pues no cambia la película cuando ya la tienes, jejejeje. Te renta estarte quietecito sin pegarte con nadie un par de días hasta que tienes esta habilidad y entonces empieza el festival, porque mientras los demás hacen una acción tú puedes hacer casi tres... Y claro, si esto en vez de desarrollarlo al nivel que lo habrías desarrollado por descarte, lo desarrollas en los primeros niveles... pues toda una vida para aprovechar esta ventaja.

Es curioso descubrir que hay personas que comparten lo que descubren si sabes donde buscar y preguntas. Creo que igual en la vida real. Si nos parásemos a pensar que igual hay una mejor manera de hacer las cosas, que igual alguien ya se ha dedicao a probar las opciones para descubrir cual es la mejor y encima ha tenido el detalle de compartirlo o publicarlo en algún sitio... Pues eso, eso y los idiomas, pq igual en castellano no lo encontramos, y esto es otra cosa que le agradezco a los juegos, todo mi vocabulario de inglés viene de los juegos que no hay en castellano y ni falta que me hace ya.
 
 
Volviendo a la idea inicial, hay habilidades que cuanto antes las aprendas mejor, suelen ser esas habilidades que te facilitan el aprendizaje o desarrollo de otras habilidades. Quizá por ellas mismas no sean gran cosa, pero son grandes potenciadoras de otras habilidades. La primera habilidad de la vida real que me viene a la mente son las técnicas de estudio y las técnicas de lectura rápida y memorización. Quizá para un agricultor no sean de gran utilidad, pero si yo me he pasado desde los 5 años hasta los 25 escolarizado, pues ya he tenido años para sacarles partido y los que me quedan, pq aquí no termina uno de aprender nunca. No es lo mismo necesitar una hora para entender o leer un tema, que cuatro horas. Imaginate lo que puedes hacer con esas tres horas de más. Como decía Sampedro, el tiempo no es oro, el oro no vale nada, el tiempo es vida. Y como parece que empezamos a descubrir ahora, que igual es mucho más sensato valorar resultados en vez de tiempo consumido en esa jornada laboral de 8 horas improductiva...

Pues en esto se basan mis actuales proyectos, detectar esas habilidades que nos facilitan el desarrollo de otras habilidades o potencian los efectos de otras. Y encontrar la manera de que quien quiera pueda aprenderlas a la edad que sea, preferiblemente en la adolescencia, que yo ya me rallaba y me hacía preguntas con 14 años. Pienso que me habría encantado si alguien me hubiera pasado el manual para aprendices de la vida. No me habré leído libros que pudieran tener algo que ver, de eso creo que trata toda la filosofía, pero le falta el enfoque friki jajajaja, cómo ser un Vividor de la Vida de nivel 84 en sólo 25 años. Anda que no hay habilidades que no me parecen nada útiles a mi personaje, Resistencia hepática a la mezcla de alcoholes, Resistencia a la vergüenza ajena y propia en estado de embriaguez, Tolerancia a la resaca, Conocimiento de drogas varias, Regateo con camellos... en fin, todas las que se nos puedan ocurrir.
 


Creo que desde los 16 años veo la vida como el juego de rol definitivo, y me flipa desarrollar habilidades en mi personaje. En los juegos de rol, para desarrollar habilidades necesitas PXs o puntos de experiencia que gastar. Estos PXs los consigues llevando a cabo misiones, o derrotando enemigos. Al final de las misiones o a la muerte de los enemigos te dan los Pxs y tú decides en qué quieres invertirlos. Pues bien, hace mucho tiempo recuerdo jugar una partida en la que a un jugador le faltaban muy pocos puntos para desarrollar una habilidad que nos sería muy útil durante el desarrollo de una misión. No encontrábamos enemigos que matar para ganar esos Pxs y no sé como el tío acabo diciendo algo así como “me siento a reflexionar sobre lo aprendido” y el master de la partida le concedió los puntos de experiencia que necesitaba para desarrollar esa habilidad que queríamos. Esto luego lo he relacionado con la meditación y la reflexión, pienso que muchos personajes de la vida van realizando misiones sin pararse nunca a gastar los puntos de experiencia adquiridos y por tanto las misiones suben de dificultad acorde al nivel del personaje, pero si este se ha olvidado de desarrollar sus habilidades, la misión puede parecerle imposible.

Bueno, se ha hecho un poco largo, es que para un friki hablando de frikadas no pasa el tiempo, jajajaja. Probad a mirar la vida como un juego de rol, con habilidades a desarrollar que nos ayuden a superar misiones que nos dan Pxs que luego invertir en desarrollar nuestras habilidades y así poder realizar misiones de mayor nivel y así... toda la vida!

A disfrutar de vuestra partida!! :)




Este es un dibujo que tengo siempre en mi habitación desde los 16 años :)

miércoles, 13 de febrero de 2013

San Valentín - Amor y comunicación

San Calcetín, San Corte Inglés... San Valentín. Una fecha importante para unos o ignorada para otros. Con sus defensores y detractores. Día del amor, día de los enamorados... ¿Por qué sólo un día para los enamorados? Todos los días!

Hoy me preguntaba por qué Valentín? No me sé la historia del Santo, igual tiene algo que ver, y Cupido y las flechas? no sé, ni idea. Me quedé con la raíz del nombre, Valentín, Valiente? Me gusta que tenga algo que ver con valentía, con valor, hay que ser valiente para amar, y amar es el mayor valor de la vida. Con un poco de suerte incluso somos hijos del amor. El amor es el gran motor de la vida, todo lo que hacemos es por amor, consciente o inconsciente hacia algo, eso es lo que nos mueve y mueve al mundo. Todos amamos cosas, personas, situaciones, sensaciones, momentos, lugares...

Hay que tener valor para amar. Amar de verdad, amar de manera intrínseca, por el placer de amar. Sin buscar la respuesta a nuestro amor, algo que casi todos hacemos de manera consciente o inconsciente, amamos esperando que nos amen de vuelta. Todos podemos amar sin permiso, sin reprocidad, sin respuesta. Podemos cuidar, podemos hacer todo lo que hacemos con cariño, con atención, con mimo, con corazón. No sólo limitarnos a nuestra pareja o nuestra familia y círculo de amigos. Cada persona con la que entramos en contacto es una oportunidad de marcar una diferencia en el mundo, podemos conseguir que tras ese contacto con nosotros su día sea mejor.

Yo uso el humor y las palabras amables, los desconocidos son más receptivos al humor y las palabras amables que al contacto de un abrazo o una caricia. A través de unas palabras amables o unas palabras graciosas puedes conseguir ese brillo, esa sonrisa. Pero recordemos que buscamos la motivación intrínseca, no la respuesta, sólo lo hago si me surge, si disfruto de hacerlo. No voy haciendo de bufón de cualquiera por la calle, disfruto de escoger la oportunidad que me brinda cada persona si siento que es el momento. Sin agobiarse, sin buscar los extremos, disfrutemos de la tendencia a ver así la vida, a actuar de esta manera, a disfrutar de la oportunidad.

Cuando amamos esperando que nos amen de vuelta y no nos vuelve, o no vuelve como esperábamos, entonces sufrimos. Y sufrimos por nuestras expectativas, o por no saber interpretar el mensaje de vuelta. Y es que no todos amamos en el mismo lenguaje. Parece que hay al menos cinco lenguajes descubiertos del amor:

Palabras de afirmación, tiempo de calidad, recibir regalos, actos de servicio y toque físico.

No voy a entrar en detalles esta vez, para eso ya alguien escribió un libro al respecto titulado Los cinco lenguajes del amor. Es que sobre el amor se puede escribir tanto...

El caso es que en mi experiencia es verdad que no todos amamos y entendemos el amor del mismo modo. Y para eso hablar, preguntar, explicar, comunicarse en general es muy útil. No vaya a ser que el sacrificio que nosotros hacemos por amor la otra persona ni lo perciba, o peor aún, lo considere contrario a una muestra de amor. Esto lo aprendí hace tiempo de una manera muy graciosa.


Kas de naranja o de limón

Una vez vi que mi pareja de entonces pidió en una comida Kas limón. Yo, atento amante de los detalles, memoricé que le gustaba el Kas de limón. En ocasiones me acordaba de llevarle Kas de limón, para mí eso era un gesto de amor, acordarme de sus gustos y procurárselos. Ella no hacía muchos agradecimientos a tal gesto, lo agradecía sin más y se lo tomaba, a veces. Otras veces no se lo tomaba. Y esto empezó a mosquearme. Es más, ella nunca me trajo Kas de naranja ni de limón, y para mí eso era una falta de amor, puesto que yo lo hacía por ella, ¿por qué no lo hacía ella por mí? ¿tan desconsiderada era? ¿tan poco le importaba yo?

Bueno, el caso es que un día discutimos no recuerdo por qué motivo, y ya que estamos discutiendo pues sacas todos tus argumentos que demuestran que la otra persona no te aprecia lo mismo que tú a ella. Aquí vino la gracia, Kas de limón. Yo saqué a relucir el hecho de que yo me preocupaba por ella y sus gustos y en ocasiones le traía un Kas de limón. 

Cara de absoluto desconcierto por su parte.
  • ¿Kas de limón? ¿y esto que tendrá que ver? ¿por qué me traes una lata de Kas limón y piensas que es una muestra de amor?
  • Porque te gusta el Kas limón.
  • ¿Qué me gusta el Kas limón? Yo me lo bebo porque me lo traes y por no hacerte el feo! A mi me gusta la Coca Cola!
Aquí mi cerebro privilegiado empezó a sospechar algún fallo en mi brillante deducción de aquel día
  • Pero si el día que fuimos a comer a tal sitio pediste Kas limón!
  • Porque no había Coca cola y el Kas naranja no me gusta!
  • ...


Bien, como ya empezamos a reírnos se acabo la discusión y pasamos a la mejor parte de las discusiones de pareja, la reconciliación. De hecho he discutido consciente y deliberadamente en ocasiones nada más que por la posterior reconciliación, jejejeje. 

No todos hablamos el mismo lenguaje del amor, y hablando el mismo lenguaje verbal a veces tampoco nos entendemos, así que seamos humildes, preguntemos, hablemos. No nacimos sabiéndolo todo!

Siempre intento encontrar el ejemplo, pista o sugerencia de actuación en la naturaleza. Me gustan los árboles, y los árboles son intrínsecos, ellos dan todos sus frutos sin importar que caigan al suelo y quizá se pierdan. No calculan, no escatiman, se entregan, son lo mejor que pueden ser, SON, la mejor versión de ellos mismos. Podemos tomar ejemplo de ellos, hagamos lo que mejor sabemos hacer, seamos nosotros mismos, ofrezcamos lo que nos guste ofrecer, regalemos lo que nos guste regalar. Ya el tiempo dirá si arraigó la semilla en algún sitio y creció, o solo nos dejó el agradable recuerdo de haberlo regalado y haberlo vivido.

Uno siempre puede amar, no necesitamos permiso de nadie para hacerlo. Disfrutemos de amar!

Hoy me regalaron esto grandes personas con las que estoy colaborando en un grandísimo proyecto y disfrutando cada instante! ¿Quién me iba a decir hace unos años que estaría viviendo estos días? Grande la vida!